Rango D Reparando el barco [Sung Hae-In & Meok-Bo] Mission Accomplished

Gennai

Eclipse Dynasty Member

"Reparando el barco"​

- NPC involucrado: Mizuno Ikari
- Sinopsis: Mizuno necesita mano de obra que le ayude a reparar y darle mantenimiento al Zeit Krokodile, el cual en este momento no puede zarpar del Pueblo Industrial.
- Escenario: Pueblo Industrial/A bordo del Zeit Krokodile
- Objetivos:
  • Ayudar en la reparación del barco
  • Cumplir las instrucciones que Mizuno o Captain Hookmon les indiquen
- Notas:
  • Eviten causar daños o problemas innecesarios a Mizuno o Captain Hookmon
  • Sólo vienen a ayudar a trabajar, eviten causar problemas con los Digimon del Pueblo
  • Quest General: Puede ser tomada por el Tamer nuevamente incluso después de haberla superado
Tamer: Sung Hae-In
 
Última edición:
OP
OP
Gennai

Gennai

Eclipse Dynasty Member

El aire del Pueblo Industrial estaba lleno del olor a metal caliente, aceite digital y vapor. A lo lejos se escuchaban martillos golpeando placas, engranajes girando y pequeños motores trabajando sin descanso. Entre fábricas, tuberías y chimeneas, el enorme barco conocido como el Zeit Krokodile permanecía detenido en el muelle, incapaz de zarpar hasta que recibiera el mantenimiento necesario.

Mizuno Ikari esperaba sobre la cubierta con los brazos cruzados, revisando una tabla de tareas. Junto a ella, Captain Hookmon caminaba de un lado a otro, dando órdenes con voz firme a varios Digimon del Pueblo Industrial.

—Llegaron justo a tiempo —dijo Mizuno al ver a Sung Hae-In acercarse—. El Zeit Krokodile necesita una buena revisión antes de volver a moverse. Nada complicado, pero sí necesitamos manos extra —.

El Captain Hookmon se giró hacia Sung Hae-In y después miró a Meok Bo con cierta desconfianza.

—¡Escuchen bien! Esta no es una misión de combate. Aquí nadie viene a lucirse, nadie viene a romper cosas y nadie viene a morder partes del barco.—.

Meok Bo, ladeó la cabeza.

—Meok Bo no morder… mucho—.

Sung Hae-In le lanzó una mirada seria.

—Meok Bo no morder nada— se corrigió al instante.

Mizuno soltó un pequeño suspiro, aunque no parecía realmente molesta.

—Bien. Eso espero. Las tareas son simples: primero ayudarán a mover unas placas metálicas para reforzar una sección del casco. Después limpiarán la cubierta, porque hay aceite digital derramado. Por último, bajarán a la sala de máquinas para ayudar a Captain Hookmon con una revisión básica.

Captain Hookmon levantó su garfio.

—Y recuerden: sigan instrucciones. Si no saben qué hace una palanca, no la toquen. Si una tubería está silbando, no la golpeen. Y si algo brilla de forma sospechosa, avisen.

Meok Bo observó una caja de herramientas cercana.

—Herramientas brillan—.

—Esas sí se usan, pero sólo cuando se les indique — aclaró Mizuno.

—Entendido, será como ustedes pidan — dijo serenamente la pelinegra.

Sung Hae-In aceptó la misión sin mayor problema. Para ella, aquello no parecía difícil. El ambiente era ruidoso, pero no hostil, y el trabajo físico no representaba un desafío demasiado grande. Además, Meok Bo parecía emocionado por ayudar, aunque su curiosidad podía convertirse en un problema si no lo vigilaba.

La primera tarea los llevó al costado derecho del barco. Varias placas metálicas estaban apiladas cerca del muelle, listas para ser colocadas sobre una zona desgastada del casco. Algunos Digimon trabajadores intentaban moverlas, pero eran pesadas y avanzaban lentamente.

—Necesitamos llevar esas placas hasta la plataforma. No hace falta cargarlas todas de golpe. Sólo muévanlas con cuidado —explicó Mizuno. ..

Meok Bo se adelantó de inmediato.

—Meok Bo fuerte. Meok Bo carga— Antes de que alguien pudiera detenerlo, tomó una de las placas más grandes con ambas garras. La levantó sin demasiado esfuerzo, pero al girarse casi golpeó a un pequeño Hagurumon que pasaba por ahí.

—¡Cuidado! —advirtió Mizuno.

Sung Hae-In intervino de inmediato, guiando a Meok Bo para que bajara la placa y la moviera con más calma. El Arkadimon obedeció, aunque parecía confundido por la necesidad de ir despacio.

—Si Meok Bo puede cargar, ¿por qué lento?—.


—Porque no estás solo aquí —respondió Sung Hae-In con firmeza.

Meok Bo miró alrededor. Vio a los Digimon trabajadores, las herramientas, las cuerdas y las cajas distribuidas por el muelle. Después asintió.

—Meok Bo lento. No aplastar amigos—.


Mizuno observó la escena y pareció relajarse un poco.

—Eso sirve—.

Con la fuerza de Meok Bo y la dirección de Sung Hae-In, el trabajo avanzó rápido. Las placas fueron trasladadas hasta la plataforma, donde Mizuno y otros Digimon se encargaron de fijarlas con remaches y soportes. Captain Hookmon supervisaba desde arriba, dando instrucciones cada tanto.

—¡Más a la izquierda! ¡No, esa izquierda no! ¡La otra izquierda!— Ordenaba el Capitán.

Meok Bo se quedó quieto, confundido.

—¿Cuántas izquierdas tener gancho?—.


Sung Hae-In no pudo evitar mirarlo de reojo. Mizuno, por su parte, tuvo que contener una pequeña risa.

La reparación del casco no tardó demasiado. Al terminar, la sección dañada quedó reforzada, y el sonido hueco que antes hacía el metal al ser golpeado desapareció. Mizuno revisó el resultado con atención y luego marcó la primera tarea como completada.

—Buen trabajo. No fue perfecto, pero fue rápido y sin daños mayores—.

—¿Daños menores sí? —preguntó Meok Bo. Sung Hae-In solamente lanzó un suspiro.

—Nada que no se pueda arreglar—Mizuno miró una caja que había quedado un poco abollada después de que Arkadimon la empujara accidentalmente con la cola.

 
OP
OP
Gennai

Gennai

Eclipse Dynasty Member

La segunda tarea los llevó a la cubierta principal. Allí, varias manchas oscuras de aceite digital se extendían cerca de las compuertas de carga. No era peligroso, pero sí resbaloso, y Captain Hookmon dejó claro que ningún barco decente podía zarpar con la cubierta en ese estado.

—Un buen barco debe estar limpio. Si alguien se resbala durante una maniobra, la culpa no es del mar, es de quien no limpió —dijo con orgullo.

Mizuno entregó cepillos, trapos gruesos y un cubo con líquido especial.

—Sólo tienen que tallar y secar. Eviten que el aceite caiga al agua. Usen estos recipientes para recogerlo—.

—Muy bien, así lo haremos — Sung Hae-In tomó un cepillo.

Meok Bo tomó imitó a su Tamer al tomar otro cepillo y lo olfateó.

—No comida—.

—No. Tampoco es comida —dijo Mizuno de inmediato.

Sung Hae-In comenzó a limpiar una de las zonas más grandes. El trabajo era repetitivo, pero sencillo. Tallar, retirar el aceite, enjuagar y secar. Algunos Digimon del Pueblo Industrial se acercaron a ayudar, aunque al principio mantenían cierta distancia de Meok Bo. Era evidente que su apariencia los intimidaba.

Meok Bo notó las miradas. Por un momento dejó de tallar.

—Ellos miedo— dijo viendo a la pelinegra.

Sung Hae-In lo observó con seriedad, pero sin dureza.

—Entonces demuéstrales que sólo viniste a ayudar—
dijo ella lanzando un suspiro.

Meok Bo bajó la mirada al cepillo que sostenía. Luego se acercó a una mancha pequeña y comenzó a tallar con mucha concentración. Al principio aplicó demasiada fuerza y casi rompió el cepillo, pero después reguló sus movimientos. Tallaba lento, torpe, pero con intención.

Un pequeño ToyAgumon que estaba cerca se animó a acercarle otro trapo.

—Toma. Con esto se seca mejor—.

Meok Bo lo miró, sorprendido.

—¿Para Meok Bo?—.

—Sí. Para que termines más rápido— Agregó la variante de Agumon. Arkadimon recibió el trapo con cuidado, como si fuera algo muy delicado.

—Gracias, pequeño no-comida— ToyAgumon se quedó congelado por un segundo y Sung Hae-In intervino antes de que aquello sonara peor.

—Quiere decir gracias — corrigió ella.

—Meok Bo dice gracias — repitió él.

El ambiente se volvió un poco menos tenso. Los Digimon trabajadores comenzaron a acostumbrarse a la presencia de Arkadimon, especialmente al verlo obedecer a Sung Hae-In sin discutir demasiado. Aunque seguía siendo raro, no estaba causando problemas. Y para una misión como esa, eso ya era bastante.

Después de un rato, la cubierta quedó limpia. Las manchas de aceite fueron retiradas, los recipientes quedaron sellados y el suelo dejó de estar resbaloso. Captain Hookmon caminó sobre la zona, probando la superficie con exagerada seriedad.

—Hmm. No está mal. No está mal para principiantes—.

—Segunda tarea completada. Sólo falta la sala de máquinas— dijo Mizuno mientras revisaba su lista..

—¿Máquinas comen?— Meok Bo levantó la cabeza.

—No —respondieron Mizuno, Captain Hookmon y Sung Hae-In casi al mismo tiempo.
 
OP
OP
Gennai

Gennai

Eclipse Dynasty Member
El grupo descendió por una escotilla hacia el interior del Zeit Krokodile. La sala de máquinas era más calurosa que la cubierta. Grandes tubos recorrían las paredes, algunos engranajes giraban lentamente y un motor central emitía un zumbido grave y constante. No parecía estar en mal estado, pero sí necesitaba ajustes.

Captain Hookmon caminó al frente con autoridad.

—Aquí quiero máxima atención. No toquen nada sin permiso. El motor principal funciona, pero una línea de presión está inestable. Necesitamos ajustar tres válvulas, revisar dos indicadores y cambiar un filtro—.

Mizuno señaló una caja de piezas.

—Sung Hae-In, tú puedes ayudarme con los indicadores. Meok Bo puede sostener las piezas y mover el filtro viejo cuando se lo indiquemos.— le indicó a la Amateur.

—Entendido — respondió con firmeza.

Meok Bo infló ligeramente el pecho.

—Meok Bo sostén. Meok Bo no rompe — dijo con cierta determinación.

—Eso esperamos —dijo Captain Hookmon.

La tarea comenzó con la revisión de los indicadores. Mizuno explicó de forma sencilla cuáles agujas debían estar dentro de la zona segura. Sung Hae-In siguió las instrucciones sin problema, observando los medidores mientras Mizuno ajustaba una válvula.

—Cuando la aguja llegue a la marca verde, avísame—.

La aguja tembló durante unos segundos, subiendo poco a poco hasta estabilizarse.

—Ahí —indicó Sung Hae-In.

Mizuno ajustó la válvula y el silbido de una tubería disminuyó.

—Perfecto. Una menos—.

Mientras tanto, Captain Hookmon le indicó a Meok Bo que sostuviera una cubierta metálica para poder retirar el filtro viejo. Arkadimon la sujetó con ambas garras, inmóvil, esforzándose por no moverse demasiado.

—No la aprietes tanto, no queremos que la dobles—advirtió Captain Hookmon.

Meok Bo aflojó un poco la fuerza.

—Metal débil—.

—El metal no es débil. Tú eres demasiado brusco—.

—Meok Bo aprende—.

Captain Hookmon lo miró de reojo. Aunque no lo dijo en voz alta, parecía aprobar un poco más su actitud.

El filtro viejo fue retirado con facilidad. Estaba cubierto de polvo digital y residuos oscuros, así que Mizuno pidió que lo colocaran en una caja de desechos. Meok Bo lo llevó con cuidado, aunque por un momento pareció tentado a olfatearlo.

Sung Hae-In sólo tuvo que decir su nombre.

—Meok Bo— Él se detuvo al instante.

—No comer filtro—.

—Exacto—.

—Filtro sucio. No sabroso—.

Mizuno cerró los ojos por un instante, como si prefiriera no imaginar qué habría pasado si no lo detenían.
Con el filtro nuevo instalado, la sala de máquinas empezó a sonar de manera más estable. El zumbido grave se volvió parejo, las tuberías dejaron de vibrar y los indicadores se mantuvieron dentro de los valores correctos.

Captain Hookmon dio un golpe suave al suelo con su garfio.

—Motor estable. Presión correcta. Filtro nuevo y nada explotó. Lo consideraré un éxito—.

—Eso último es importante —murmuró Mizuno.

Meok Bo miró el motor con cierta satisfacción.

—Barco vive—.

Mizuno sonrió levemente.

—Algo así. Gracias a ustedes, el Zeit Krokodile podrá zarpar de nuevo cuando terminemos las últimas revisiones—.

El grupo regresó a cubierta. El aire exterior se sentía más fresco después del calor de la sala de máquinas. En el muelle, algunos Digimon trabajadores continuaban con tareas menores, pero el ambiente general era más tranquilo. El barco ya no parecía abandonado ni detenido por completo. Poco a poco recuperaba su fuerza.

Mizuno se colocó frente a Sung Hae-In y Meok Bo.

—Cumplieron con lo solicitado. Ayudaron con el casco, limpiaron la cubierta y colaboraron en la sala de máquinas. Hubo algunos momentos… preocupantes, pero nada grave—.

Captain Hookmon cruzó los brazos.

—Para ser ayudantes temporales, no lo hicieron mal. Y tú, criatura hambrienta, al menos obedeciste—.

Meok Bo miró a Sung Hae-In, como buscando confirmación.

—Meok Bo buen ayudante—.

Sung Hae-In asintió.

—Sí. Buen ayudante— Aquellas palabras parecieron bastarle. El Arkadimon se quedó más erguido, claramente orgulloso.

Mizuno guardó su lista de tareas.

—Su encargo está completado. Si alguna vez necesitan volver a tomar este trabajo los recibiremos, probablemente habrá más mantenimiento pendiente. Un barco como este nunca deja de necesitar cuidados — dijo Captain Hookmon y señaló el muelle con su garfio —Pero la próxima vez, traigan la misma disposición y menos ganas de comerse las cosas—.

—Así será — respondió Sung Hae-in.

—Meok Bo traer hambre igual —respondió Arkadimon.

—Eso no me tranquiliza — Mizuno soltó una pequeña risa, mientras los Digimon del Pueblo Industrial volvían a sus labores. Algunos incluso se despidieron de Meok Bo con gestos tímidos. El pequeño ToyAgumon que antes le había dado un trapo levantó la mano.

—¡Buen trabajo!—.

Meok Bo lo miró unos segundos y luego levantó una garra.

—Pequeño no-comida buen amigo—.

Sung Hae-In decidió no corregirlo esta vez.

El Zeit Krokodile permanecía aún en el muelle, pero ahora su casco estaba reforzado, su cubierta limpia y su motor funcionando con estabilidad. No había sido una aventura peligrosa ni una gran batalla, sólo una jornada de trabajo honesto en el Pueblo Industrial.
Para Sung Hae-In, la misión había terminado sin mayores complicaciones, para Meok Bo, había sido una experiencia extraña: no había peleado, no había comido nada importante, y aun así había recibido elogios.

Mientras ambos se alejaban del barco, Arkadimon caminó junto a su Tamer con expresión pensativa.

—Sung—.

—¿Qué pasa? — preguntó ella.

—Trabajar cansa—.

—Sí—.

—Después comer— Sung Hae-In lo miró de reojo y Meok Bo añadió rápidamente: —Comida normal. No barco—.

Y con eso, la sencilla quest de reparación llegó a su fin, dejando atrás un barco listo para volver a navegar y un Arkadimon que, poco a poco, empezaba a aprender que ayudar también podía ser satisfactorio.​
 
Arriba