Rango S Prisioner fron Heaven [Mai, Ethan, Kyle, Kath, Matt & Liz]

Everyday

Administrador
"Prisoner from Heaven”
- NPC involucrado: -
- Sinopsis: En una operación para desmantelar un laboratorio y centro de investigación clandestino la Central halló un descubrimiento alarmante: Un Lucemon sin Tamer, vivo y consciente, del cual tomó custodia. Esto ha creado una situación más que delicada puesto que, si bien el ángel se ha mostrado cooperativo con las autoridades y no ha tenido intención de resistirse, luchar o escapar; sigue siendo un Digimon mitológico, peligroso y con suficiente poder para destruir la ciudad si se lo propone. De hecho, incluso si pudiéramos asegurar que de verdad está de nuestro lado, ¿es siquiera posible que tenga una vida normal a sabiendas que la población le temerá, más de un renegado querrá capturarlo o usarlo para sus fines o incluso Tamers justicieros querrán eliminarlo para evitar una desgracia? ¿Acaso los riesgos de la especie y su historia son suficientes para condenar a muerte a un Digimon que (hasta donde sabemos) es inocente? Todo un debate en torno a esto se ha formado entre los oficiales superiores de la Central, incluso involucrando a los Shijin en el proceso y mientras se decide es necesario que se mantenga a Lucemon custodiado. Tras discutirlo hemos decidido solicitar la ayuda de un grupo de Tamers de alto nivel con enorme experiencia en su currículum, que estén dispuestos a ser la guardia personal del Digimon Ángel y lo protejan no solo a él, sino a la propia ciudad si llega a ser necesario.
- Escenario: Ciudad
- Objetivos:
  • Conformar la Guardia Personal de Lucemon
  • Vigilar y custodiar a Lucemon en todo momento, así como estudiar su conducta e intenciones
  • Reportar a la Central todo lo que ocurra durante la misión, incluyendo imprevistos
  • Evitar cualquier tipo de ataque o incidente que amenace a Lucemon, incluyendo intentos de secuestrarlo y atrapar a los responsables
  • De ser posible, evitar pánico público y destrucción relacionada con su misión
  • [Opcional] Ganarse la confianza de Lucemon y convencerlo (o asegurarse) que se convierta en un aliado de la Central
  • [Opcional] En caso que Lucemon se convierta en una amenaza para la ciudad o el Mundo Digital, enfrentarlo y eliminarlo.
- Notas:
  • Solo disponible en modalidad Party
  • Para tomar esta Quest al menos uno de los participantes debe ser de Rango Commander, mientras que el resto debe ser al menos Elite (Tamers Expert no pueden tomar esta Quest)
  • Esta Quest no puede ser tomada en File Island
  • Mientras la Central toma su decisión Lucemon ha sido ubicado en una mansión a las afueras de la ciudad, amueblada para una estancia cómoda. La mansión es vigilada en el exterior por varios Digimon oficiales (Adults) pero el interior solo será ocupado por Lucemon y los Tamers que conforman su guardia. Un oficial de la Central irá periódicamente para solicitar los reportes de novedades, pero aparte de eso no se permiten ni están programadas visitas.
  • Todos los que han tratado con Lucemon desde su "rescate" coinciden en que es un Digimon amable, tranquilo y educado, aunque también muy enigmático. Concuerdan en que no dice todo lo que piensa y que su trato cordial puede ser una reacción "diplomática" ante las condiciones en las que está. Es por esto que desconocemos si oculta parte de su naturaleza o si solo es así porque no confía verdaderamente en nadie. Parte de sus labores incluye conocer más a Lucemon para entenderlo, sin embargo deben estar atentos: Es un Digimon inteligente, por lo que no pueden descartar que trate de manipularlos o pretender para que bajen la guardia ante él.
  • Aunque la Central prefiere que Lucemon no deje la mansión, se le puede permitir la salida para "conocer" si él lo desea, como parte de un experimento para comprobar si es apto para vivir en la ciudad libremente. Si salen con él deben escoltar y acompañarlo en todo momento además tener extremo cuidado, ya que es más probable que ocurran imprevistos fuera de la vigilancia de la mansión
  • Hasta el momento Lucemon no ha demostrado su fuerza ni luchado contra nadie, mucho menos en serio. Las investigaciones realizadas y los datos recuperados del laboratorio indican que está el tope de sus capacidades, sin embargo es posible que pueda ir más allá, enfrentando Ultimates si se lo propone. Esto lo convierte en una amenaza para la Ciudad como para ustedes, así que eviten que luche si es posible.
  • La investigación del laboratorio indica que no trabajaban solos. Eran empleados de una Rogue Guild de alto nivel y peligrosidad, que por supuesto estaba al tanto de la existencia de Lucemon. No hay duda que ellos querrán "recuperarlo" a toda costa, así como que poseen a su disposición la suficiente fuerza e ingenio para enfrentar todo lo que se les interponga, incluyendo a él mismo. Estarán lidiando con varios Elite, como mínimo.
  • Una de las investigaciones que se estaban llevando a cabo era otorgarle a Lucemon la capacidad de alcanzar el Falldown Mode a voluntad, sin embargo los detalles fueron borrados y ni los involucrados ni el propio Lucemon han declarado al respecto. Desconocemos si el proyecto fue culminado exitosamente y si Lucemon posee (y oculta) esta habilidad. Tampoco sabemos como funciona o que condiciones tiene, pero es seguro de que, si es posible, aumentará aún más el poder destructivo de Lucemon
  • En caso de que Lucemon se convierta en una amenaza o evolucione a FM la Central ordena que su misión se convierta automáticamente en eliminarlo con el máximo de sus capacidades. Si esto ocurre estarán ante una de las batallas más difíciles de sus carreras
  • Además de los Digimon vigilantes designados por la Central un Deva estará presente en las cercanías, sin embargo este no formará parte de la Guardia. Su labor será de vigilar a Lucemon (y a ustedes) de forma independiente y de reportar lo que ocurra a su Shijin, así como actuar bajo su propio juicio si lo ve necesario. Esto significa que, si el Deva así lo decide, es capaz de intervenir en la misión y designar a Lucemon como amenaza para el Mundo Digital antes de la decisión final sea dada. Si esto ocurre ustedes deberán decidir que hacer, pero tomen en cuenta que su decisión podría enfrentarlos directamente contra uno de los Devas. Este Deva también podrá llamar a sus dos compañeros o incluso al Shijin como refuerzos si lo considera necesario
  • El Deva que aparecerá en la Quest queda a elección del usuario/Party y dependerá de la ciudad donde se lleve a cabo (Dynamo o Viviane: Deva de Qinlongmon / Oasis: Deva de Zhuqiaomon / Folder: Deva de Baihumon / Digital City: Deva de Xuanwumon)
Fichas:
[Mai] || [Ethan] || [Kyle] || [Kathleen] || [Matthew] || [Elizabeth]

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Adelante muchachos pueden comenzar... extrañaba decir eso jaja.
 
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—No fue una mera casualidad, planearon el ataque con antelación.

Sealsdramon sufría de momentáneos espasmos, le resultaba complicado identificar la causa: las incontables heridas en su cuerpo, o bien, el humano caminando a su alrededor, tal y como un ave rapaz volando en círculos alrededor de quien se convertirá en su próximo alimento.

—He sufrido muchas decepciones, pero ustedes sin duda se llevan la corona —las palabras salieron secas de su boca—. Solo les pedí una cosa, una sola y simple cosa...

—Tenían una fuerza aplastante
—Sealsdramon presionó su mandíbula hasta hacer chocar los dientes—, era la Digital Security.

—¿Y?


La indiferencia del humano le produjo un escalofrío. La Digital Security era el némesis definitivo del Bajo Mundo, el hacha que cercenaba cualquier organización criminal que hubiese crecido demasiado como para llamar su atención. Una fuerza disuasoria a la cual no se debía subestimar y ese sujeto hablaba de ella como si fuese cualquier cosa.

—Así los mismos Devas hubieran decidido aparecerse, todos y cada uno de ustedes debían dar su vida para defender la instalación y todo en su interior —el humano chasqueó la lengua—. Me pertenecen, ¿comprendes?, yo decido cómo usarlos y también cómo serán sus muertes —llenó sus pulmones de aire y después lo expulsó todo en un largo suspiro—. Ahora perdimos nuestra base de operaciones y debo buscar a esos idiotas que se atrevieron a robarme y quitarles lo que me pertenece, ¿sabes lo difícil que será eso?, ¿puedes imaginar los valiosos recursos que una búsqueda de ese calibre nos demandará?, desperdiciaré un montón de favores solo por tu ineptitud y la de todos tus compañeros…

—N-no deberá buscar, señor, e-ellos se dirigían a Holy Angel Citadel, los escuché, lo juro
—Selsdramon bajó la mirada apenas hizo contacto visual con los orbes celestes del humano.

Una fugaz risa nasal se le escapó a su interlocutor.


—Al final resultaste ser más útil que el resto, aunque solo por una pizca.

—Gra-gracias por sus palabras, señor Ebern
—Sealsdramon agachó la cabeza hasta tocar el suelo sin ser capaz de contener el temblor del cual se había apoderado su cuerpo. Era ridículo cómo un ser tan frágil, al cual podría borrar de la existencia sin apenas esfuerzo, podía provocarle semejante efecto.

—¿Así que se lo llevaron a la ciudad de los ángeles?, tiene algo de sentido —chasqueó la lengua—. Hace mucho tiempo que no la visito.

Sealsdramon observó movimiento con el rabillo del ojo, eran las siluetas de otros humanos acompañados de sus Digimon: los integrantes de aquella agrupación respondiendo a las palabras de su líder.

—Nadie en «Decay» vuelve a descansar hasta que no tenga de vuelta a MI Lucemon…



▣ ▣ ▣ ▣ ▣


La ceja izquierda de Ethan Walker sufría de un tic nervioso.

—¡¿Es que quieres matar a tu compañero, o qué?! —Fulminó con la mirada al pobre chico a su lado—, ¿por qué demonios usaste esa carta?

El americano extendió una mano para señalar lo evidente: a unos cuantos metros un Galgomon convertido en piedra yacía tirado sobre la costa del Lago Ojo de Dragón, incapaz de esquivar o siquiera defenderse de los embistes de un enfurecido Seadramon. El chico a su lado, de algunos catorce años, le devolvió una mirada confusa.

—Quise incrementar la defensa de Galgomon… tal y como me lo sugirió…

—Y también lo volviste un pisapapeles
—se llevó una mano al rostro y comenzó a masajearse la frente—. Algunas cartas tienen efectos fuertes, pero a costa de otros secundarios que pueden jugarte en contra… ¿Es que no lees las cartas?

—L-lo siento.


Ethan chasqueó la lengua, pero su molestia se disipó casi al instante cuando observó una figura sobrevolando sus cabezas. El Digimon aparentaba ser un pegaso, revestido en una armadura dorada con joyas esmeraldas de brillo intenso y un par de alas donde las plumas fueron reemplazadas por chorros de energía cerúlea. El Pegasmon X aterrizó justo delante de ellos con un grácil movimiento, casi como si el suelo mismo se hubiera elevado con tal de evitarle esfuerzo alguno al espléndido Armor. Una chica de cabellera rubia descendió de lomos del Digimon y le regaló una sonrisa a Walker.
〘 Central de Tamers 〙
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Sydney Stanford
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Intermediaria
—Sydney.

—¿Cómo va todo, profesor Walker?


Chasqueó la lengua al escuchar el apodo.

—No soy profesor, solo hago esto porque Nik me lo recomendó.

—Creía que estabas de vacaciones...

—Lo estaba
—se cruzó de brazos—. Pero no me sirvió de mucho, sigo bloqueado, así que Nik me recomendó dar tutorías a novatos, cree que repasando lo básico encontraré una forma de superarlo.

—¿Y has notado alguna mejoría?

—Para nada, lo único que he conseguido son unas ganas tremendas de arrojarme de un acantilado. Este mundo está condenado si estos Tamers son el futuro…

—Eh… ¿señor Walker?
—tanto Sydney como Ethan pararon en seco la conversación y recordaron por un instante que no estaban solos—. ¿Podría ayudarme?, mi compañero, ¿recuerda? —señaló hacía el pobre Galgomon hecho piedra.

Ethan puso los ojos en blanco.

—Enano —la cabeza de Ryu emergió de un frondoso arbusto—. Acabalo. No lo mates, esa pobre anguila no tiene la culpa de nada, solo déjalo fuera de combate.

—¡A la orden, maestro!


Walker deslizó dos cartas a través de su D-Arc: la primera la otorgó a su compañero la tradicional capa de los Hackmon, mientras que la segunda un casco similar al cráneo de un Greymon. El pequeño dragón corrió hacía la orilla, para cuando Seadramon se percató de su presencia ya era tarde: arremetió contra este hasta clavar su nueva cornamenta en su cuerpo, la fuerza del empuje le hizo volver a las aguas del lago. El joven Tamer quedó anonadado en su sitio, por un instante creyó que el instructor haría a su compañero alcanzar una etapa superior con tal de tener una aplastante ventaja contra salvaje.

Los dos Tamers experimentados observaron en silencio el combate de Ryudamon.


—Sabes Ethan, no todos los Digimon alcanzan la etapa ultime II, no tienes porque presionarte, tal vez Ryu ya ha alcanzado todo su potencial y eso no tiene porque ser malo, solo…

—Vayamos al grano, ¿qué sucede esta vez?
—le interrumpió—. Y ahorrate las bromas, sé que no pasabas solo de visita, siempre que nos vemos es porque traes algo gordo entre manos.

Stanford se quedó un instante mirándolo en silencio, tal vez barajando la posibilidad de insistirle en discutir sobre el tema de su "bloqueo", pero pronto debió llegar a la conclusión lógica: no tendría caso hacer algo así con el americano. Si él había decidido pasar del tema no iba a volver a tocarlo hasta que fuera su voluntad hacerlo.

—En verdad lamento mucho eso —Sydney se retiró un par de mechones del rostro—, en ocasiones la Central nos demanda más tiempo del debido y queda poco para tener una vida social activa, mucho menos cuando me envían a cubrir cosas como esta… —afiló la mirada—. Se ha presentado una situación, una muy delicada, incluso los Shijin han decidido involucrarse y con ellos, los Devas.

«Shijin», es un término que había escuchado pocas veces durante su trayectoria como Tamer, aunque la última vez fue suficiente para quedarsele bien grabado en la memoria debido a la prueba que se le encomendó con tal de alcanzar el rango Chief. Aquellos humanos se encontraban sin duda por sobre todo Tamer y en parte también podría decirse que de los Digimon al poseer por compañeros a las llamadas «Cuatro Bestias Sagradas».

Lo único que pudo pasar por su mente era una pregunta.


«—¿Qué rayos debe estar pasando para que semejantes monstruos decidan involucrarse?»


▣ ▣ ▣ ▣ ▣


—Lucemon… nunca había escuchado de ese Digimon, ¿por qué es tan importante?

Matthew Collins recién había tenido oportunidad de volver a File Continent con la intención de tomarse unos días y tal vez reunirse con sus compañeros de Guild para descansar y ponerse al día, además de pasar tiempo de calidad con su novia, sin embargo, y como de costumbre para su suerte, el universo ya tenía otros planes para él: la Central de Tamers le contactó con una petición de extrema urgencia. Ahora el trío de Caliburn abandonaba la ciudad de los ángeles, pues su misión les esperaba en una mansión a las afueras.

—Oh, yo puedo contarte, Matt —los ojos de Zubamon brillaron con intensidad. Collins esbozó una sonrisa ante su emoción y asintió—. En la antigüedad del mundo Digital no existían gobernantes, todo era caos, hasta que un Digimon decidió cambiarlo todo e imponer orden —levantó una de sus garras—, ese fue Lucemon. Él construyó sus propias leyes y con su mandato trajo así la prosperidad al Digimundo.

—Pero algo sucedió, ¿verdad?
—el vigésimo asintió ante su conclusión.

—Aunque los Digimon gozaron de una edad de paz, Lucemon gobernó con mano dura, realizando toda clase de atrocidades con tal de hacer respetar sus reglas —se aclaró la garganta e infló un poco el pecho—. Eventualmente, diez poderosos guerreros decidieron revelarse contra su tiranía, iniciando así una guerra que terminaría con su sacrificio y con Lucemon siendo sellado en el Dark Area para jamás volver a ver la luz del día.

El canadiense digirió un poco aquel relato. Si aquella historia era real, o por lo menos la leyenda formaba parte del folclore de los Digimon, entonces tendría sentido que cualquier digital que tuviese la desdicha de pertenecer a la raza Lucemon fuese visto ya sea con rencor o con miedo, todo debido a las acciones de un ser despiadado que hace mucho dejó este mundo. Hasta cierto punto podía entenderlo, los humanos también llegaban a tener prejuicios similares.

—Además, existen razas de Digimon peculiares, por llamarlas de alguna forma —Ludomon también decidió añadir su grano de arena—, son especies muy raras de ver y de manera natural poseen una fuerza superior a su nivel, o habilidades que los hacen sobreponerse a la media.

—Oh, es verdad, ¡yo conocí uno!
—Zubamon sonrió de oreja a oreja—. Un Hackmon que decidió entrenar en Isla File.

—Recuerdo que me contaste alguna vez sobre él
—Matt asintió—. Entonces, ¿Lucemon es similar a un Hackmon?

—Hmm
—Prydwen miró al cielo y se quedó pensativo un instante—, puede que incluso sea aún más poderoso. Los Hackmon son peleadores natos, capaces de luchar incluso contra Perfects, el Lucemon de la leyenda por otro lado podía pelear mano a mano contra Ultimates, siendo un mero Child…

¿Un Child combatiendo contra Ultimates?, resultaba algo complicado de imaginar. Pero el escrutinio e importancia que la Central de Tamers estaba tomando con todo el asunto solo confirmaba que estaban barajando un escenario donde ese Digimon pudiese exhibir cualidades similares a las de su homologo legendario.

—No hay de qué preocuparse, Matt —Excalibur pareció leer sus pensamientos—. Recuerda que somos Chief —se llevó ambas manos a la cintura y puso su cabeza en alto—. No hay nada que pueda detenernos, además, si las cosas se ponen difíciles tenemos a Pendragon de nuestro lado.

«Pendragon», aquél enigmático Digimon que se proclamó como su tercer compañero, un ser digital que aunque nació de la fusión entre Durandamon y Bryweludramon poseía su propia consciencia individual. Matthew desconocía mucho de este, pues solo habían interactuado en una sola ocasión y para su desgracia, fue durante una feroz batalla que dejó a Excalibur y Prydwen fuera de combate.

—Lo dices como si pudiéramos traerlo al campo de batalla cuando queramos —Prydwen negó con la cabeza, irritado—, no podemos comunicarnos con él y no tengo idea de cómo fue que conseguimos crear a un Digimon de la nada en primer lugar.

—Obviamente fue porque nuestros espíritus de lucha se negaron a la derrota, deseamos desde el fondo de nuestro ser proteger a nuestros amigos y a Metal Empire de ese atroz Armagemon
—el vigésimo sonaba tan seguro de sus palabras como quien asegura que el cielo es azul—. Y además, no cualquier Digimon puede blandirnos a ambos en nuestro modo arma, obviamente solo alguien del calibre de un Royal Knight podía hacerlo y como no había quien lo hiciese, tuvimos que crear un caballero capaz. Es así de simple.

—¿Y por qué hemos fracasado en traerlo de vuelta, genio?

—Porque no lo hemos necesitado, ¿ya olvidaste lo que le dijo a Matt aquella vez?
—se aclaró la garganta y trató de imitar a Ragnalordmon, haciendo su voz más profunda y con un tono más solemne—. «Llámenme cuando me necesiten».

—Nada de lo que dices tiene sentido y lo sabes.


Matt soltó una risa nerviosa pues terminó siendo un mero observador, algo que se repetía cada que sus compañeros chocaban en opiniones y se enfrascaban en intensos debates. Aunque debía darle cierta razón a Prydwen: Ragnalordmon era un aliado poderoso, no solo por tratarse de un Ultimate II, sino también por ser capaz de emplear dos Legend Arm que le brindaban el ataque y la defensa perfecta. Sin embargo, de poco servía contar con su apoyo si eran incapaces de acceder a su ayuda cuando en verdad la necesitaran. La vez pasada apareció durante un momento de crisis, ¿pero qué garantía existía de que esto siempre ocurriese?

El canadiense tuvo que hacer sus pensamientos y preocupaciones a un lado, pues pronto una construcción emergió de entre las copas de los árboles. La mansión donde aquel enigmático Digimon estaba bajo custodia.

Blair Blair Luigi Luigi Relikt Relikt
Introduciendo a mis chicos.
 
Última edición:

Luigi

Digimon Tamer/Pokemon Trainer

El cielo azul en Holy Angel Citadel ocultaba para la mayoría de sus habitantes el caos detrás de las paredes de su sede de gobierno y también de la Central de Tamers. Una joven de cabellos azules iba en el lomo de su Lighdramon, recorriendo las calles a toda velocidad ante la mirada curiosa de varios humanos y Digimon de la zona. La chica, cuya edad perfectamente estaba entre los 17-19 años tenía una expresión pálida mientras que su compañero digital sudaba frío. Después de todo, la naturaleza de la información que debía entregar era bastante sensible que uno de los encargados de la Central prácticamente le ordenó que debía entregarla personalmente. No mediante mensaje, no mediante terceros.

Después de todo, nadie quería la ciudad en un estado de pánico si la noticia se filtraba por accidente de que un Lucemon estaba vivo, respirando y dentro de Holy Angel Citadel.

[…]​

Kyle Masters se encontraba en una cafetería al aire libre de la Citadela. El castaño tomó un sorbo a su bebida mientras que veía a su prometida, Kathleen, reír divertida de una anécdota que le estaba contando. Después de todo, el Tamer había estado fuera de File y de Folder por varios meses debido a una operación masiva en WWW Continent donde varios Tamers de rango alto de la Central y de Digital Security unieron fuerzas par desarticular una peligrosa alianza de Rogue Guilds. Individualmente ya eran peligrosas, pero si cooperaban, la situación en el balance de poderes hubiera dado un giro muy drástico.

-Y entonces ya te imaginas el desastre que fue con Whispers riéndose al ver como a Lizzie le lanzaron un globo de agua en la cara, arruinándole el maquillaje -terminó de contar Briand con una sonrisa, negando con el rostro levemente, recordando como ella y Elizabeth Hale estuvieron dando una mano en la Academia de Tamers y como una clase terminó en una improvisada guerra de agua gracias a un chico bromista que tenía en su inventario varios globos de agua en su Keychain.

-Veo que en estos meses entonces han ocurrido varias cosas -respondió con una leve sonrisa Masters al ver como Kath le dió un mordisco al pastel que estaban compartiendo. -Bueno, no creo que la Central me pida asistencia de nuevo pronto. Así que creo que tendré que reponerte mucho tiempo.

-Olvídalo Romeo, primero comete lo que ordenaste y luego pensamos en como pasar tiempo de calidad juntos -
Kathleen le guiñó el ojo a su pareja, señalándole el postro a medio comer.

-Sabes, me sorprende que todavía no hayamos muerto por diabetes al ver a esos dos -Whisper tenía una cara de asco en su asiento, rodando los ojos al ver como su Tamer besaba en los labios al castaño.

-A mi me sorprende que todavía no nos hayan dado dinero para una semana mientras van a pasar tiempo de calidad solos -respondió Guilmon, rodando los ojos antes de terminar de devorar un pie de manzana. -¿Oye te vas a comer eso?

-...¡Obviamente que si, lagartijo! -
se quejó la Sistermon, tomando su plato de postres en brazos y alejándolo del alcanza del Guilmon azul. -¡Si quieres comer más entonces ve y ordena algo en lugar de intentar robarte mi comida!

-Bueno, como llevabas más de 5 minutos parloteando sin comer pensé que no tenias hambre -
fue la respuesta de Guilmon ante el estallido de rabia de Sistermon, que solo rodó los ojos y se jaló el cabello en frustración.

-¡Eres desesperante!

-Ajá, pero cuando tu eres Mastemon y yo Dukemon se te sale lo coqueta.

-… juramos que nunca hablaríamos de lo que paso ese día.

-Touché.


Antes de que a discusión la discusión entre los dos Digimon continuaría, la atención de todos los presentes en el la cafetería se dirigió a la calle al ver como un Lighdramon frenó de golpe al percatarse de la presencia de los dos Tamers. La chica de cabellera azul sintió que parte del peso en sus hombros se desvaneció al reconocerlos.

-Kyle Masters y Kathleen Briand -los llamó la chica que se bajó del lomo de Lighdramon y se dirigió a ellos de forma veloz. -Mi nombre es Sigwin Rochart, soy parte de la sección de información de la Central de Tamers -se presentó la chica antes de dirigirse a uno de los empleados de la cafetería. -Necesito que preparen un lugar privado en su local porque la información que debo entregar es confidencial.

-¿Sucede algo? -Kathleen claramente arrugó el ceño, preocupada al escuchar lo dicho por la recién llegada.

-Lo entenderán en unos minutos -dejó salir la chica, viendo como el joven mesero ingresó velozmente al local, claramente a buscar al gerente.

[…]​

-Y esa es la situación. Hace ya varios días uno de los equipos de Digital Security realizaron una Raid en un laboratorio clandestino y encontraron un verdadero Lucemon vivo -explicó Sigwin, aprovechando que el gerente les permitió usar la habitación de descansó de los empleados para la improvisada reunión delicada. -Y estoy segura que ustedes dos saben lo que puede hacer un Lucemon.

-En efecto. El Lucemon de los Seven Demon Lords descendió de Kernel y desató una guerra -
Kyle cerró los ojos, sintiendo el Canalizador de Spirits en su muñeca izquierda sumamente pesado de repente. -Le tomó a los Ten Warrior luchar todos juntos para poder derrotarlo y sellarlo en la Dark Area.

-¿Ese Lucemon ha mostrado un comportamiento hostil? -
preguntó Kathleen, llevandose la punta del dedo pulgar a la boca y morderla levemente. -Si bien es cierto que un Lucemon causó un desastre hace tiempo atrás, no significa que este sea igual.

-De hecho, se ha mostrado muy cooperativo en todo momento y sin signos de violencia. Parece interesado en aprender más del estado del Digital World… y sobre los vínculos entre humanos y Digimon -
explicó con cierta preocupación Sigwin. -Si bien claramente con el historial que existe sobre la especie no es alentador, la Central de Tamers también quiere confirmar si este Lucemon es una potencial amenaza o un potencial aliado.

-Bueno, definitivamente Lucemon es una existencia capaz de cambiar el destino del Digital World -
comentó Guilmon, extrañado de que la figura fantasmal de Grottomon se mantuviera en silencio por tanto tiempo.

-Claro. Y claramente tenerlo en arresto domiciliario es una estupenda idea -respondió con sarcasmo Whispers, cruzada de brazos y mirando feo a Sigwin.

-...Se que no es lo ideal, pero también debemos tener en cuenta si la noticia se suelta: no sabemos cuantos Rogue Tamers intentarían obtener a Lucemon o si algún Tamer con un sentido de la justicia alterado decide que es un peligro que simplemente exista -Sigwin se sobó las sienes. -He escuchado de gente que tiene un pésimo primer día en el trabajo… pero creo que el mio le gana con creces.

-No lo se, Leon S. Kennedy en el Resident Evil 2 tuvo que lidiar con un apocalipsis zombie en su primer día de policía en Raccon City -
habló el castaño en un intento de bajar la tensión del lugar, recibiendo un zape en la nuca por parte de Kathleen.

-Kyle este no es momento para bromas.

-"Mocoso… no pierdas tiempo y asegurate de que Dukemon le apunte a la cabeza con su lanza"
-fue la gutural respuesta de Grottomon, cuyos ojos ardían con furia absoluta.

[…]​


-La palabra Jogress viene de Joint y de Progress -comenzó a explicar Elizabeth Hale en medio de una sala de clases en la Academia de Tamers en File City. -La palabra viene significando Progreso Conjunto técnicamente hablando – la chica de cabellos negros ropas góticas escribía dichas palabras en la pizarra. -Por ende el termino lo usamos cuando dos Digimon de manera conjunta evolucionan en un nuevo Digimon con un nivel más alto -los ojos azules veían con atención al peculiar grupo de Tamers Amateurs en la sala.

-Entonces… ¿mi Wormon puede hacer una jogress con el V-mon de mi amigo si así lo deseamos? -preguntó una niña de cabellos verdes y ojos morados. En sus brazos tenía un Patamon y al lado de estos habia un niño de cabellos naranjas y ojos cafés.

-Bueno, si tu Wormon evoluciona a Stingmon y el V-mon de tu amigo evoluciona a XV-mon, una jogress a Paildramon o Dinobeemon es posible -explicó Hale con una leve sonrisa. -No obstante, realizar una Jogress no es algo sencillo ya que si requiere ciertos requisitos.

-Para realizar una Jogress, tanto los humanos y como los Digimon deben compartir un fuerte vinculo -
explicó un alegre Gabumon (Black) a los alumnos. -Significa que aunque dos personas tengan compañeros Digimon que sean compatibles, no es posible que puedan hacer una Jogress si realmente no existe un lazo entre ellos.

-Sin olvidar que también es requerido que ambos usen un Digivice que permita la evolución mediante Jogress como el D-3 o el Digivice 01 -a
gregó Agumon a la explicación de Nótt. -También es importante que ambos Tamers tengan el rango necesario, que en este caso sería Expert.

-Ah Profesora Hale -
un niño tímido de cabellos castaños y ojos verdes levantó la mano. -Una vez vi que en el Tengu la apodaron Miss Jogress y en una foto aparecía con un Omegamon pero en otras aparece con un Omegamon negro.

Antes de que la clase pudiera continuar, la puerta del salón se abrió, mostrando a dos profesores de la Academia junto a un agente de Digital Security.

-Profesora Hale, se que esta en medio de una clase pero ha ocurrido una situación que requiere de su asistencia -solicitó el agente de forma seria.

-Yo tomaré el relevo de su clase -ofreció uno de los profesores que acompañaban al agente. -La directora ya esta al tanto de esto.

-"Supongo que debe ser algo muy serio como para que me tuvieran que venir a buscar aquí" -
pensó Elizabeth antes de suspirar. -Chicos, lo lamento pero como ven ha surgido un tema que debo atender. Los dejare en manos del Profesor Caldweel

[…]​

-Y esa es la situación en Holy Angel Citadel -el agente, Brandon Rondbrumg, terminó de explicarle a Elizabeth, a Agumon y a Gabumon lo sucedido. -Por ende requerimos su asistencia para ser la escolta de Lucemon junto a otros Tamers de rango alto.

-Ya entiendo porque no querían decirme nada hasta que llegamos a la oficina -
Elizabeth se llevó una mano a la frente al rostro, procesando la situación. -Algo como esto no puede salir de aquí y debe manejarse con absoluto secreto -la de cabellos negros soltó un suspiró antes de observar a sus compañeros Digimon. -Nótt, Jawzahr, ¿puedo contar con ustedes?

-¡Obviamente! -
fue la respuesta del felpudo mostrando el pecho con orgullo. -Juntos en las buenas y en las malas.

-A estas alturas, ya deberías poder intuir mi respuesta, Elizabeth -
fue la respuesta seria de Agumon, con la leve sonrisa en su rostro. -Te dije que iba a apoyarte no importa la situación.

Justo en ese momento, lentamente los engranes del destino empezaron a moverse y la pregunta era...¿terminaría todo en un conflicto con Lucemon o el Digimon se alzaría como un aliado que tomaría el puesto de ángel guardián del Digital World?


Blair Blair Everyday Everyday Relikt Relikt devuelta a las andadas(?)
 

Blair

So tired.
Administrador

El chocar de las armas podía escucharse desde el exterior del recinto, pero para cualquier persona que viviera allí era algo normal. El establecimiento era utilizado como una “arena” para entrenamientos y combates de coliseo, si no había un evento oficial, seguramente había tamers acompañados de sus digimon para algún enfrentamiento de práctica, posiblemente preparándose para alguna misión, o bien, simplemente buscando mantenerse en forma. La diferencia ese día yacía en que un digimon estaba postrado en el centro de la puerta, como evidenciando que la entrada al lugar estaba siendo limitada.
Lo siento, el entrenamiento de hoy es a puerta cerrada, se acordaron los permisos necesarios desde hace semanas. — Sakuyamon no se movió ni un centímetro ante la mirada del recién llegado, el varón respiró hondo y de mala gana.
Solo estoy cumpliendo un encargo ya que alguien no está revisando su D-Terminal. — Chistó y dio un paso al frente, claramente decidido a completar la misión que tenía asignada. La sacerdotisa dio un único paso, provocando que el varón chocara su cabeza contra la armadura de ella.
Como te comenté, es entrenamiento a puerta cerrada. Dime lo que necesitas y te haré saber si puedes pasar. — Aquella respuesta pareció detonar algo en la mente de su interlocutor, quien cual animal soltó un gruñido a la par que su acompañante, un digimon peludo, repitió el acto. Sakuyamon golpeó la base de su arma contra el suelo provocando un silencio inmediato, algo que asemejaba a una reacción instintiva, casi salvaje, como de quien reconoce que está invadiendo el terreno de un depredador. — Dime a qué vienes. — Ordenó, esta vez su voz era más intensa, severa, su mirada no era visible gracias a su máscara, pero el varón podía jurar que estaba furiosa.
La Central me envió, mi misión es asegurar que Mai se presente. — Resopló, endureciendo su mirada y extrayendo un papel sosteniéndolo hacia el rostro de la ultimate.
¿Te dijeron el motivo?
Solo que es urgente. — Tajante. Sakuyamon lo miró de pies a cabeza y tras verificar que el documento era oficial, se dio la vuelta.
Espera aquí, saldrán en breve. — Ingresó al lugar y cerró la puerta detrás, impidiendo que el tamer le siguiera.

[...]

Raihimon atravesó su arma con una aparente torpeza, deteniendo con ésta las hachas de Andiramon; la coneja, al mismo tiempo que atacaba con el filo, extendía sus patas para alejar al cyborg presente. MegaloGrowmon rugió y se preparó para lanzar sus proyectiles, pero fue detenido por la voz de la ultimate que fungía como guardaespaldas de su tamer.
Mai. — La recién llegada hizo una seña, misma que todos interpretaron como que no era una interrupción temporal, sino definitiva al entrenamiento. Los tres volvieron a sus formas “naturales” casi en unísono, con Lopmon y Coronamon saltando hacia las gradas que yacían a los lados de la cabeza de Sakuyamon.
¿Pasó algo? — El león fue el primero en hablar, a la par que la asiática se acercaba mientras frotaba su rostro con una toalla, limpiándose el sudor.
Un tamer te busca, fue enviado por la Central como una misión urgente para que te presentes. Aparentemente han estado intentando contactarte, pero no respondías tu D-Terminal. — Informó, Hitomi metió su mano en la mochila y extrajo el aparato en cuestión, abriendo los ojos ligeramente a modo de sorpresa. 25 mensajes.
¿Qué demonios pasó?
El tamer te espera afuera, debe escoltarte hacia allá para completar su misión.
Vámonos. — Vesta dio una única “orden”, tomó su mochila y el grupo se movió rápidamente. Al salir, se encontraron de frente con un impaciente Vaughn, el cual resopló al ver a la chica saliendo del edificio.
Te tomas tu tiempo, ¿eh? — Lopmon y Coronamon fruncieron el ceño, la pelirroja alzó una ceja.
Rhett, ¿no? — Él no contestó —. Tu fama te precede. — Dijo sin más, tras lo que comenzó a caminar. — ¿No tenías prisa?

[...]

¿Perdón?
¿Tiene alguna duda, señorita Hitomi?
¿Quién decidió que se manejara de esa manera?
Eh, umm… La verdad no sé. — Tartamudeó al final, genuinamente no tenía esa información y debía admitir que la mirada de la Chief era intensa.
¿Quién más estará en esto?
Eh… Estamos armando un equipo que pueda asegurar que...
Dame nombres.

[...]

Tienen que ser muy precavidos, no bajes la guardia. — La voz del espíritu se hizo presente con cautela. Vesta pudo observar la “aparición” por el rabillo del ojo; Löwemon estaba de brazos cruzados, parecía pensativo, incluso un tanto preocupado, quizás recordando aquel combate ocurrido en otra época.
Me parece una tontería que esté en la ciudad — la pelirroja se masajeó el puente de la nariz, luego llevó su atención hacia el león y la coneja —, esto no se puede salir de control.
Estaremos atentos.
Y el resto del equipo seguramente también. — Agregó Lopmon, haciendo memoria de los nombres que les habían comentado como posibles miembros de aquella misión. Mai respiró hondo, acercándose cada vez más a la residencia donde llevarían a cabo el encargo. ​

Luigi Luigi Everyday Everyday Relikt Relikt
 

Relikt

Cosa del Mal
Era un día soleado en Holy Angel Citadel, el sitio de reunión para los Tamers era a las afueras del mismo donde los esperaba el alcalde HolyAngemon junto a un par de Angemon y un joven Luxmon. Se podía notar la tensión en el ambiente del grupo de Digimon sagrado, después de todo, la mansión en la cual estarían vigilando a Lucemon estaba relativamente cerca de la ciudadela. El pequeño grupo sabia el peligro en el que podían estar si algo salía mal, por lo que el Perfect necesitaba asegurarse de que los Tamers elegidos por la central fueran los mejores.

El primero en llegar al lugar fue Ethan Walker en compañía de Ryu, aquello calmó un poco a HolyAngemon, quien no tardó en darle la bienvenida al Tamer de California mencionando que era un gusto verlo. El alivio poco a poco hizo que la tensión en el alcalde disminuyera cuando el resto comenzó a llegar, Kyle Masters, Kathleen Briand, Elizabeth Hale y Mai Hitomi, todos con sus respectivos compañeros Digimon más la presencia de Sakuyamon como acompañante de Mai. El Perfect saludó a los Tamers con cordialidad, mientras que el par de Angemon observaron a Elizabeth y Nótt de reojo, después de todo, su vestimenta gótica y compañero la hacían ver como alguien que se salía de los estándares de la conservadora ciudadela. Si bien aquello le era indiferente a Hale, Whisper miraba con el ceño fruncido a todos los tipo sagrado frente a ellos, por lo que Briand suspiró y le dio un codazo para que dejara de hacerlo.

Dado que el sitio de encuentro era al aire libre, HolyAngemon decidió que hablarían mejor en el lugar donde estarían viviendo las próximas semanas. Puesto así, el grupo se movilizó al interior del bosque donde estaría la mansión en la cual Lucemon aguardaba. Mientras todos caminaban detrás del Perfect, el Child entre los dos Angemon no podía evitar echar un vistazo atrás para ver al grupo de Tamers, el joven Digimon estaba emocionado debido a que había oído historias asombrosas de cada uno, su fama y rango hablaba por ellos, por lo que se sintió honrado de poder conocerlos.

Hola — saludó el Child acercándose a Helios que se mantenía cerca de Mai, Sakuyamon y Selene.

Hola — respondió Coronamon con una sonrisa moviendo su cola de un lado a otro mientras caminaba.

He oído mucho sobre ustedes y hmmm, me preguntaba si podían firmar mi cuaderno — decía Luxmon sacando un bloc de notas de una riñonera que colgaba de su cadera, también sacó una pluma. — Es una gran inspiración, s-señorita, — añadía el Child alzando la mirada hacia Mai. — Acabó con una Rouge Guild que había puesto muchas vidas en peligro y y ganó el gran torneo de la ciudadela.

Lo del torneo solo fue posible porque es una chica testaruda y dio lo mejor de sí, — comentó Selene con orgullo. — Y funcionó indudablemente.

Ganamos porque ustedes dieron lo mejor — contestaba la pelirroja tomando el bloc y la pluma del Child para firmar.

Muchas gracias — agradeció Luxmon con una sonrisa brillante mientras recibía el bloc y lo abrazaba contra su pecho.

Por otro lado, Kyle conversaba con Ethan luego de mucho tiempo sin verse, su charla era en voz baja mientras Kathleen iba junto a Elizabeth preguntándole sobre su experiencia siendo instructora en la academia, por su parte, Blue era el niñero de Whisper ya que intentaba evitar que la monja invocara su tridente para pinchar a los tipo sagrado que caminaban delante de ellos. Lentamente el grupo observó como la enorme mansión se mostraba ante ellos tras una hilera de árboles, HolyAngemon los guio por un camino en el cual ya Matthew los esperaba junto a Excalibur y Prydwen. Ante eso la primera en ir a su encuentro fue la chica gótica.

Es una… interesante sorpresa — comentaba la francesa al verlos.

Ibas a decir "bonita sorpresa", ¿no? — Se burló Masters tomándola de la mano.

Considerando lo delicado de la misión, no creo que sea lo idóneo para decir en estos momentos — decía la de cabello rosa encogiéndose en hombros.

Ethan, ella es Kathleen, mi prometida. Kath, él es Ethan Walker, un viejo amigo — presentó Kyle a ambos.

Hola — saludó el Tamer de California. — ¿Prometida?

Larga historia, ella me obligó — dijo el británico recibiendo un golpe en el hombro por parte de Briand.

Si, seguro — asentía el castaño con una sonrisa de lado.

Ignóralo, se cayó de Blue una vez y quedó mal de la cabeza — respondió Kathleen rodando los ojos.

Una vez llegaron a las puertas de la mansión, HolyAngemon que había permanecido en silencio les comentó sobre su fe en que pudiesen llevar a Lucemon por el buen camino y evitaran llevar cualquier enfrentamiento hasta la ciudadela. Whisper bufó mientras el resto del grupo asentía en silencio. Todos habían sido informados del riesgo que podía conllevar no ganarse la confianza de aquel Digimon, las historias mismas respecto a Lucemon les podían dar también una idea de hacer un mal trabajo o hacerlo enojar por lo que estaban mentalizados en llevar las cosas con calma y paciencia evitando cualquier tras pie en su convivencia mientras lo vigilaban.

Concretado esto, el alcalde de la ciudadela de los ángeles les indicó que Luxmon se quedaría con ellos para ayudarlos a proveerlos de provisiones, o como tapadera ante cualquiera que los viera por la zona. Si bien el Child los saludó inocentemente, todos lo observaron pensando que solo era un pequeño espía de HolyAngemon por la preocupación de no saber cómo se desarrollarían las cosas en la mansión. ​

 
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—¿Qué es lo que debe discutirse? La decisión ya debió haberse tomado: ese ser debe ser erradicado cuanto antes.

Tres figuras yacían sobre los picos rocosos de un desfiladero. Desde aquella posición Holy Angel Citadel podía observarse con total claridad a la distancia, aunque la atención del grupo estaba concentrada en una construcción modesta en las afueras.

—Nunca es bueno precipitarse, Sinduramon —respondió con parsimonia un digital con apariencia canina, revestido en una armadura celeste—. Si este Lucemon muestra obediencia podría convertirse en un aliado para garantizar la paz y prosperidad de nuestro mundo.

—Un aliado valioso, pero también un enemigo peligroso si decide seguir sus propias aspiraciones
—la tercera figura, un Digimon con la apariencia de un mono y rostro inexpresivo se paró en una sola pierna y empleó las manos para balancearse.

—Entonces será eliminado antes de tener la oportunidad —aseguró el canino.

[. . .]

Dos grandes Digimon se acercaron apenas los enviados de la Central hicieron el ademán de abrir las puertas principales de la mansión. A simple vista lucían como un Greymon, solo que vistiendo chaleco antibalas, cascos y demás ropas tácticas. Además estaban armados con un escudo antidisturbios y lo que aparentaba ser un lanza granadas. Un rápido uso de su Digivice le rebeló a Ethan que se trataban de Hi-Commandramon.

—Así que ustedes son los Tamers que conformaran la guardia personal del prisionero —dijo uno de ellos tras echarles un veloz vistazo—. Soy el capitán HD y este de aquí es mi teniente, 4K —el aludido hizo una leve inclinación de la cabeza—. Mi unidad fue desplegada en la zona para apoyarlos en la defensa de este lugar.

—¿Todos son Adults?
—Ethan ladeó la cabeza, la pregunta no pareció caerle del todo bien al capitán por el evidente mensaje oculto del americano, pero hizo lo posible para ocultar su descontento.

—Puedo garantizarle que un grupo de Adults bien organizado puede incluso sobreponerse a un Ultimate.

—En ese caso, confiamos en ustedes, capitán
—se apresuró a decir Mai, tal vez para evitar un mayor roce con quien se suponía ya era un aliado. Los dinosaurios asintieron a sus palabras y sin más decidieron dar media vuelta.

—Deberías de disimular un poco más tu desagrado —le dijo Kyle en voz baja al americano.

—Un puñado de Adults vigilando a un Digimon supuestamente capaz de borrar una ciudad del mapa sin apenas esfuerzo, ¿en serio soy el único deseando que despidan al idiota que ordenó eso? —Walker negó con la cabeza mientras ayudaba a Masters a empujar las puertas.

El vestíbulo de la mansión les dio la bienvenida, como era de esperarse se trataba de una sala bastante amplia y extravagante: suelos de mármol pulidos, con decoraciones de madera en las paredes donde también colgaban cuadros donde se inmortalizaron Digimon ángeles en posiciones gráciles o en pleno vuelo, aunque existía uno de estos que cubría casi en su totalidad uno de los muros, en la imagen se veía a un Angemon clavando su báculo dorado contra un Devimon tirado en el suelo, rugiendo de dolor e ira. Pudieron observar puertas entreabiertas que daban paso a habitaciones comunes, un amplio comedor, una cocina y una despensa lo suficiente surtida como para asegurar una estancia prolongada.

Cuando todo mundo iba a hacer la única pregunta importante es que les llegó un sonido: un leve tarareo que les condujo hasta el final de un pasillo. Tras empujar la puerta entre abierta el grupo de Tamers experimentados comenzaron a ingresar en aquel recinto, los Digimon primero, como si estuvieran internándose a las fauces de una caverna misteriosa.

El sitio debía tratarse de una biblioteca, así lo delataba la docena de libreros repletos de ejemplares literarios listos para ser leídos. Bien podría ser la habitación más iluminaba, debido a que tres de sus cuatro paredes, además del techo, eran de cristal y aunque cortinas de apariencia sedosas estaban corridas, permitían el paso de la luz solar.

El responsable de aquel tarareo se encontraba recostado en un cómodo sillón en el centro de la habitación. Aparentaba ser un joven humano de cabellos rubios, pero tanto las alas que brotaban de su espalda como aquellas que coronaban su cabeza dejaban en claro su naturaleza como Digimon.

—Lucemon —Ethan leyó la información proyectada en su D-Arc—, es él.

Por un instante nadie dijo nada, todos quedaron en silencio hasta que por fin el ángel emergió de su lectura y se percató de la presencia de sus visitantes.

—Oh, ya llegaron —les regaló una sonrisa mientras de un movimiento se ponía de píe—. Las personas que estuvieron aquí, ¿la Central? —se quedó pensativo un instante—, dijeron que enviarían a alguien más para cuidar de mí, imagino que son ustedes, ¿verdad? —Se inclinó levemente, regalándoles una reverencia—. Soy Lucemon y es un gusto conocerlos. A partir de ahora quedo a su cuidado.

Aunque el grupo en general se tomó unos instantes para procesar el saludo del ser angelical, pronto los primeros digitales se acercaron a este siendo Coronamon, Ryudamon y Zubamon aquellos que se aventuraron a hacerlo.

—Así es, nosotros nos encargaremos de tu seguridad —Dijo Coronamon.

—Nadie te pondrá un dedo encima, te lo prometemos —Asintió Zubamon.




Pasado el ajetreo inicial y las presentaciones con Lucemon, todos decidieron optar por acomodar los sillones disponibles en la biblioteca de modo que Lucemon quedase en uno de los extremos, facilitando que todos los presentes pudiesen verle y escucharle sin problemas. Kathleen se ofreció a preparar té caliente para todos mientras que Whisper, Luxmon y Excalibur le asistieron a traer las bebidas y repartirlas a los presentes.

—Aunque los de la Central ya nos dieron un informe, sería bueno escuchar algunas cosas de tu boca, Lucemon —comenzó Kyle—, ¿qué recuerdas antes de que la DS te rescatara?

El ángel, que estaba soplando a su bebida, levantó la mirada para ver al inglés.

—Nada, mis memorias empiezan a partir de mi rescate.

—¿Nada en absoluto, ni siquiera recuerdos borrosos, sueños o algo así?
—preguntó Gabu.

—He intentado recordar —suspiró—, pero no he conseguido nada.

—Puede deberse a las modificaciones que te hicieron, Lucemon-kun
—sugirió Ryu.

—Entonces, imagino que no recuerdas nada sobre tus captores, ¿verdad? —preguntó Matthew, recibiendo una negativa por parte de Lucemon—. La Central y la DS sospechan que podrían intentar recuperarte... —paró en seco al ver la reacción de Lucemon, este pareció sufrir un escalofrío y por poco derrama su té.

—L-lo siento, es solo que la idea de volver a ese sitio…

—Tranquilo, no lo harás
—le aseguró Mai—. La pregunta solo era para prepararnos, entre más información sepamos sobre ellos con mayor facilidad podremos garantizar tu seguridad. Además, no hay garantía de que siquiera sepan de que estás aquí —Lucemon esbozó una ligera sonrisa y asintió.

—Estás con lo mejor de lo mejor que pudo reunir la Central —Ethan movió su mano en deje desinteresado—. Cualquier idiota que decida aparecerse por aquí le irá muy mal.

[. . .]

Un gran ojo se posicionó justo en un hueco entre dos cortinas, permitiéndole enfocar a las diferentes siluetas alrededor de Lucemon e hizo zoom a los rostros de los humanos y Digimon. Se trataba de una sonda espía, lucía como una versión miniatura de un platillo volador con una cúpula de cristal y un único globo ocular proyectado en la superficie traslucida.

Cuando esta hubo terminado su tarea comenzó a elevarse hasta encontrarse con el ser digital que le controlaba, un ente similar a una nave nodriza extraterrestre, con múltiples brazos mecánicos retorciéndose en el aire. Aquel Oblivimon yacía levitando sobre la mansión sin preocupación alguna, su capacidad para ocultar su presencia había logrado burlar la atenta mirada de los Hi-Commandramon en el área, así como a aquellos supuestos guardianes del ángel; tarea simple, después de todo su especialidad era el espionaje.

Y ahora compartiría la información recabada con el resto de su guild, Decay.


Luigi Luigi Relikt Relikt Blair Blair
 

Luigi

Digimon Tamer/Pokemon Trainer

-Entonces, ¿cual es tu opinión sobre la situación? -preguntó de forma seria la pelirroja. Mai caminaba por los pasillos de la mansión, haciendo una ronda de vigilancia junto Lopmon y Coronamon. La atención de la pelirroja se posó en el otro Tamer que la acompañaba.

-En primer lugar, parece que los informes están en lo correcto. Lucemon esta cooperando y parece realmente querer aprender sobre este mundo -fue la respuesta de Kyle, que iba caminando al lado de la otra Chief cruzado de brazos. -No parece ser un Digimon con comportamiento peligroso pero no esta mal ser precavidos -agregó el castaño, recordando las presentaciones con el peculiar Digimon Ángel.

[...]​

-Bueno, supongo que seria de mala educación no presentarnos contigo -dejó salir británico al ver los modales de Lucemon. Si bien a pesar de la especial tan especial del ente digital, el mencionado Digimon no aparentaba comportarse como alguien peligroso. Parecía de hecho un niño alegre al tener visita por como le brillaban los ojos. -Mi nombre es Kyle Masters y este es mi compañero Guilmon.

-Puedes llamarme Blue si gustas -
ofreció el lagartijo azulado de forma amable a Lucemon, que simplemente asintió ante aquello.

-Yo soy Kathleen Briand y este es mi compañero Digimon, Sistermon Blanc -se presentó de forma amistosa Kathleen con el Child. -Ignora cualquier tontería que pueda decir Whispers -señaló a la monja, que tenía un gesto ofendido. -Por lo regular no mide lo que dice pero no es mal Digimon -ofreció la de cabellos rosas con una sonrisa amable. -Y este pequeño que nos acompaña es Luxmon.

-Hola -
saludo el pequeño Luxmon de forma inocente a Lucemon, quien le devolvió una cálida sonrisa

-La traición… la decepción, Kath -se quejó de forma dramática Sistermon, dirigiendo su atención a Guilmon. -Dame apoyo y defiéndeme lagartija.

-No -
fue la respuesta tajante de Guilmon, riendo en sus adentros al ver la expresión rabiosa de Sistermon.

-¡Si seras! -reclamó Whispers, ante la mirada incrédula de los presentes y logrando que Lucemon se empezara a reír de forma divertida, causando que este limpiara una lagrima traicionara del ojo.

-Me agradan. Son muy graciosos -sinceró el Child con potencial Ultimate al ver la peculiar escena, dirigiendo su atención al resto de Tamers y observándolos con curiosidad.

-Ah… Yo soy Matthew Collins y estos mis amigos, Excalibur y Prydwen -se apresuró a presentarse el chico de Canadá junto a sus dos compañeros digitales. -Y… y si. Estamos acá para asegurarnos de que no suceda nada malo -finalizó con una risa nerviosa, causando que Elizabeth dibujara una leve sonrisa y rodara levemente los ojos. A pesar de los años Matt todavía seguía siendo un tanto torpe.

-Exacto. Yo soy Excalibur y el Pryden. Y como ya te dijimos, estamos aquí para protegerte -sonrió Zubamon con una sonrisa marca colgate y de forma valiente. A su lado, Ludomon solo procedió a asentir levemente.

-Yo soy Elizabeth Hale. Y estos aquí son mis mejores amigos, Gabumon y Agumon -se presentó la chica de ropas góticas, acariciando levemente la cabeza del felpudo negro y dirigiéndole una mirada de cariño al otro Dragón del grupo. -Estaremos a cargo de tu seguridad durante este tiempo -finalizó de forma seria la chica.

-Encantado de conocerte Lucemon -Gabu fue el primero en acercarse al Child, sorprendiéndolo al ver que le ofreció estrechar la mano. -Espero que podamos ser amigos y nos llevemos bien -sonrió el lupino mientras que el ángel estrecho su garra.

-Ese es mi deseo igualmente. Poder ser amigo de ustedes y llevarnos bien -fue la sincera respuesta de Lucemon, viendo al silencioso Agumon.

-Puedes estar seguro que haré mi trabajo de cuidarte -fueron las únicas palabras de Agumon antes de volver a quedarse en silencio, valorando la información que estaban obteniendo en esos momentos.

-Que más da -Ethan se rasco la nuca antes de suspirar. -Yo soy Ethan Walker y el enano a mi lado es Ryudamon -se cruzó de brazos el chico de California.

-En efecto. Mi Shogun y yo estamos aquí para asegurarnos de que todo este bien -dijo con orgullo el Dragoncillo Samurái.

-… Yo soy Mai Hitomi -la de cabellos rojos fue la última en presentarse, claramente todavía conflictuada de la forma en que se estaba llevando una tarea tan delicada como vigilar a Lucemon. -Y ellos son Coronamon y Lopmon junto a Sakuyamon.

-Encantado en conocerlos a todos ustedes -
fueron las palabras del ángel con una sonrisa, viendo al peculiar grupo de Tamers. -Estoy al tanto de lo que hizo… El Otro -dejó salir con dificultad el Digimon rubio. -Por eso, de verdad me alegraría que me pudieran dar la oportunidad de mostrar que no soy como él.

[…]​

El Dueto de Chief recordó fugazmente dicha conversación. Luego de aquello, todos habían decido estar rotando guardias para vigilar la mansión y a Lucemon. Mientras que Elizabeth y Matthew se encontraban con el ángel, conversando con él, Ethan y Kath se encontraban en habitaciones, descansando y a la espera de relevar a Kyle y a Mai, siendo estos los que patrullaban el interior de la mansión por el momento. Sakuyamon se encontraba afuera de la mansión, vigilando la entrada.

-Si te soy franca, la forma en que la Central esta manejando esto es estúpida -dejó salir su frustración Hitomi, frunciendo el ceño. -En que estaban pensando cuando pensaron que esto era una idea prudente.

-En eso te doy la razón -
concedió Masters cruzado de brazo y viendo por la ventana. -Lucemon no ha dado muestras de ser peligroso o ser un Digimon maligno… pero puedo pensar en por lo menos 5 formas diferentes en que esto salga mal y ni siquiera me estoy esforzando en pensar más -sinceró antes de llevar su mirada sobre su hombro. -Has estado muy callado para lo normal… Grottomon -llamó al Spirit que estaba residiendo en el D-Scanner+ que estaba cargando.

-"Estamos perdiendo tiempo valioso. Vayan y exploten el cráneo a ese monstruo" -la figura espectral del Juttoushi of Earth se dejó mostrar, dejando salir su rabia. -"No quiero escucharlos arrepentirse si ESO deja un cráter en la ciudad".

-"Siempre contigo directo a la violencia" -el Spirit de Loweemon se materializó al lado de Mai. -"Aunque puedo concordar contigo en algo. No podemos bajar la guardia antes de estar 100% seguros de que Lucemon no es como ÉL".

-Mai, ¿crees que esto termine en un conflicto? -
preguntó Coronamon de forma seria: el mismo lo admitía, que Lucemon por ahora no parecía ser un enemigo y que genuinamente parecía querer ser su amigo.

-Espero que no, pero es mejor estar preparados para lo peor -fue la respuesta de la pelirroja, dejando en silencio el pasillo.

-Por ahora, lo mejor que podemos hacer es asegurarnos de no llegar a eso -habló Guilmon, viendo como Crescemon decidió adelantarse y seguir rondando por otros pasillos.

[...]​

-Ya veo, entonces ambos han viajado bastante por este mundo y tú eres instructora en una academia-Lucemon parecía encantado de charlar con Matthew, Elizabeth, Zubamon, Ludomon, Gabumon y Agumon.

-Ah si, supongo que he viajado bastante y visto varios lugares -rio nervioso Matt, rascándose la nuca, viendo como el Child en cuestión parecía disfrutar con un trozo de pastel junto a un té.

-Supongo que si, aunque soy más instructora de medio tiempo en la Academia en la materia sobre Jogress -le dirigió una mirada a Collins, dibujando una leve sonrisa traviesa. -¿Todavía sigues pensando sobre eso? Y eso que ya te he dado clases privadas.

-Siendo sinceró no entiendo porque eres tan criptica con tus respuestas -
se quejó Matt, recordando que cada vez que le preguntaba a su novia sobre la Jogress, esta le daba una respuesta incompleta… y parecía disfrutarlo.

-Por qué no me estas haciendo las preguntas correctas, querido Matt -le guiñó el ojo, causando que se sonroje antes de volver su atención a Lucemon. -Bueno, ¿sobre que otro tema quieres hablar? Me dicen que te gusta leer sobre el estado actual del mundo y sobre los humanos y Digimon.

-Yo… quiero saber que es lo que nos hace buenos o malos. Tanto a humanos como a Digimon -
fue la respuesta filosófica del ángel. -También quiero saber más de este mundo. Ver sus preciosos paisajes. Ver de primera mano que es lo correcto y que es lo incorrecto para poder entender mi naturaleza de mejor manera… para poder saber que soy, quien soy y adonde voy.

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Blair

So tired.
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Silencio. Luego de la conversación inicial, el par de Chief habían simplemente decidido seguir avanzando por los pasillos, lo único audible eran los pasos del grupo, pues incluso los digimon habían decantado por mantenerse callados. Quizá solamente se centraban en estudiar la mansión, o estaban sumidos en sus pensamientos sin siquiera interesarles la arquitectura; este último era el caso de la nipona, quien no tenía interés en la arquitectura como tal, sino que seguía pensando en la irresponsabilidad de esa misión y la interminable lista de cosas que podían salir horriblemente mal.

En más de una ocasión, Coronamon le dirigió miradas extensas, como buscando leerle la mente a su compañera humana, pero rindiéndose a medio proceso. Por el tono de la chica tras mencionar el tema dos veces, estaba enteramente seguro de que la chica estaba de mal humor y prefería no “presionar ningún botón”. Se cruzó de brazos y miró de medio lado a Z’ev, el DigiGnome simplemente se afianzó un poco a su espalda, como buscando algo más de seguridad en la cercanía del cuerpo del ígneo.

Mai — la coneja hizo acto de presencia nuevamente, asomando su cuerpo desde la esquina siguiente —, la mansión es incluso más grande de lo que aparenta. Encontré una especie de sótano que aparentemente conecta con una especie de túnel; la puerta está entablada, por lo que no sé hacia dónde va, pero mi sospecha es el exterior. — La mirada de la coneja irradiaba seriedad, sus ojos se turnaron entre el par de Chief tras compartir aquella noticia, como queriendo leer la reacción de los humanos.
You gotta be kidding me.
Eso ya debería contar como negligencia. — El comentario de Masters fue inmediatamente después que el de la pelirroja, aparentemente compartiendo opinión respecto al descuido encontrado.
¿Me estás diciendo que, no solamente decidieron custodiar a Lucemon en la ciudad, sino que además no tuvieron el cuidado suficiente para asegurar que no hubiera entradas o salidas ocultas en la mansión? ¿A pesar de que, posiblemente, hay un grupo de renegados queriendo recuperar su experimento más preciado? — Crescemon sabía que ese “reclamo” no era hacia ella, sabía perfectamente que la pelirroja estaba frustrada con la situación en general y su hallazgo únicamente significaba malas noticias, pero sabía que era información importante para compartir.
Puedo mostrarles dónde está.
Si efectivamente está conectado con el exterior, vamos a tener que montar guardia allí también. — Kyle intercambió miradas con su homóloga en rango, quien asintió en silencio mientras repasaba en su mente la información que tenían hasta ahora. Tenían que estar al pendiente de más situaciones que podrían provocar que su misión fallara.

El grupo comenzó a caminar detrás de Crescemon con rumbo hacia el sótano en cuestión llegando a éste en aproximadamente unos cinco minutos, causando curiosidad en más de uno. La mansión era incluso más grande de lo que habían percibido originalmente, el tomarse ese tiempo para moverse dentro de un inmueble residencial no era algo tan común.
Es aquí. — Notificó al momento de abrir la puerta, permitiéndoles ver las escaleras que descendían hacia el sótano. Masters fue el primero en entrar, seguido de su compañero digital y posterior a ellos, el grupo de Gungnir.
No creo que sea buena idea quitar las tablas. — Azure fue el que habló esta vez.
¿Vamos afuera a buscar a dónde lleva el túnel? — Cuestionó Coronamon.
No sabemos siquiera si está cerca, o si sigue abierto. — Replicó la coneja, analizando las opciones.
Creo que… Necesitamos saber si está conectado a algún lado y si es así, a dónde. Es la única manera de prepararnos para todo. — Esta vez fue la fémina quien habló, Mai se estaba recogiendo el cabello en una trenza en ese momento, a la par que analizaba las opciones en su mente, ¿cuál sería la mejor opción? Sus ojos buscaron los de su homólogo en rango, Kyle se llevó una mano al mentón.
Si bien considero que tienes razón, al mismo tiempo creo que es complicado ir a ciegas buscando una posible entrada que puede o no estar cerca… La única forma fácil de hacerlo sería si quitamos las tablas. — El varón contestó a la línea de pensamiento de la chica mientras analizaba el túnel por el espacio entre la madera.
Y eso nos podría quitar cierta ventaja…
Si los renegados vienen por acá, las tirarán de todos modos. — Hitomi debatió, respirando con calma. — Podríamos volver a ponerlas, no sé. Creo que dejar esa incógnita en el aire no sería inteligente de nuestra parte. — Los espíritus simplemente escucharon la conversación sin interrumpir, para Grottomon la mejor idea era simplemente terminar con la amenaza de raíz, mientras que Löwemon se mantenía en la raya. Obviamente no confiaba en Lucemon, pero no estaba a favor de destruirlo directamente.

Kyle se masajeó el puente de la nariz, entendía la insistencia de la Chief y de cierto modo la compartía. Verdaderamente era complicado tener por ahí una posible entrada/salida secreta a la mansión, como bien lo había mencionado originalmente, casi lo consideraba una negligencia.
Tenemos que avisarle al resto. — Concedió finalmente el varón.
Claro, quedarnos incomunicados de pronto tampoco es una opción. Pero necesitamos tener toda la información, quien sabe, quizás podemos bloquear el túnel de alguna manera e inutilizarlo. O mínimo que tenga alguna especie de trampilla que nos avise con tiempo si alguien viene por aquí. Debemos asegurar la mansión en su totalidad. — Vesta se asomó por el espacio que Enki había estado utilizando para ver, asumiendo que era espacio suficiente para que Coronamon estuviera por lo menos en su forma adulta. — ¿Traes una linterna? — Preguntó mientras sacaba la suya y provocaba la evolución en el león, Z’ev se movió de su lugar hacia la espalda de Hitomi, sosteniéndose del hombro de ésta.
Claro. — El varón en ese momento se encontraba llevando una de sus manos hacia su comunicador, activándolo para permitir que el resto de los tamer pudiesen escuchar. — Encontramos una especie de túnel en el sótano de la mansión, Mai y yo vamos a investigar, estén atentos a cualquier situación.



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La oscuridad se apartaba de su camino a regañadientes, siendo incapaz de resistirse a las linternas de los humanos y las llamas provistas por Firamon. El olor a humedad saturaba el aire y el único sonido ahí era el de sus pasos. Los ladrillos en las paredes se veían desgastados, sugiriendo que bien aquel túnel había sido construido mucho antes que la propia mansión.

A medida que el tiempo avanzaba y el camino parecía no terminar, las sospechas de que aquella ruta bien podría ser interminable, o adentrarse demasiado en el propio continente comenzaron a aflorar en las mentes de los Tamers. La tierra de los Digimon aún tenía muchos misterios, tal vez aquella construcción era uno de estos: una construcción muy antigua, redescubierta cuando la mansión comenzó a ser construida, siendo aquél improvisado sello de madera una manera de demostrar el desinterés de los nuevos propietarios por darle un uso.

Kyle estaba a punto de sugerir la marcha atrás cuando alcanzó a escuchar algo.


—¿Es… agua corriendo?

Los Digimon agudizaron el oído, una repentina inundación podría ser fatal en aquel punto, pero pronto descartaron la posibilidad. Siguieron el camino, guiados por la nueva fuente de sonido. A medida que se acercaban este fue haciéndose más fuerte y la oscuridad comenzó a perder presencia. Tras cruzar un marco de piedra, ingresaron a una habitación un tanto más amplia. Grandes raíces de árboles habían invadido el recinto, abriéndose paso por el techo del lugar, permitiendo que parte de la luz del exterior se filtrase, así como una pequeña corriente de agua que caía a modo de cascada para luego descender a las profundidades a través de una grieta en el suelo.

—El túnel continuaba, pero ahora parece colapsado —Firamon apuntó con su nariz el otro extremo de la habitación, donde se apreciaba un marco de piedra como el que usaron, solo que este hacía mucho había sucumbido al peso del terreno sobre el.

—¿Habremos llegado al bosque? —preguntó el inglés, enfocando su atención en la grieta sobre sus cabezas.

—Será mejor cerciorarnos —Mai frunció el ceño—. Selene…

La coneja asintió, tomó impulso y pegó un salto con la finalidad de llegar a una de las raíces, la usaría como plataforma para seguir su ascenso. Pero eso no sucedió, la figura de la coneja pronto fue golpeado por algo que la envió estrellarse contra el muro al otro extremo de la habitación. La culpable fue una gruesa liana, o al menos eso aparentaba, pronto el movimiento reveló la presencia de un Digimon.

—Mai Hitomi y Kyle Masters… —dijo alguien con cierta emoción en sus palabras—. Entonces no estaban bromeando, en verdad enviaron autenticas celebridades a custodiar a Lucemon…

Los aludidos buscaron con velocidad al dueño de esa voz, pronto le ubicaron asomado por la grieta en el techo: un joven de cabello verdusco y penetrantes ojos púrpuras.

〘 Decay 〙
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Liro
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Especialista en venenos


—¿Saben cuán famoso me convertiré en el Bajo Mundo si los mato? —sus ojos parecieron irradiar luz, su boca temblaba, esforzándose por contener una grotesca sonrisa.

La criatura se dejó caer de la raíz revelando tratarse de un Toropiamon, pero no estaba solo, seres humanoides con cuerpos hechos de hiedras espinosas se le unieron: Ajatarmon.


[. . .]

Ethan Walker dio vuelta de un lado de la cama y luego al otro. Frunció el ceño.

—¿Quién diablos puede dormir a mitad de la tarde? —Puso los ojos en blanco cuando descubrió a su compañero, en la forma de Kyokyomon, hecho bolita en uno de los costados de la cama y profundamente dormido.

Suspiró mientras salia de la cama en un salto. Aquella habitación donde decidieron hospedarse era grande, pero vacía al solo contar con los muebles básicos para ofrecer confort y los cuadros de escenas angelicales los había quitado de la pared y arrumbado en un rincón, acentuando la sensación de vacío. Se acercó a una de las ventanas y desde ahí le echó un vistazo a los HiCommandromon, sumergidos en sus labores de patrullaje en los alrededores del lugar.

Seguía sin comprender cómo es que la Central de Tamers, en conjunto con la DS, habían cometido error tras error en cuanto al asunto de resguardar a Lucemon: no solo se encontraban a las afueras de la ciudad, un lugar vulnerable y expuesto para recibir un ataque sorpresa, sino que también cualquier solicitud de apoyo a la ciudadela tardaría en ser respondida, sumado a eso el equipo de apoyo eran un puñado de Adults, que por muy bien organizados que estuvieran serían inútiles contra una agrupación de varios Digimon Perfect o Ultimates.


«—Porque si esa Rogue Guild se aventuró a experimentar con Lucemon, es porque al menos tenían los medios para mantenerlo bajo control… »

No se imaginaba a una agrupación con un puñado de Adults jugando con un Digimon que, hasta donde entendía, podía combatir contra Perfects mano a mano e incluso, llegar a rivalizar contra Ultimates. Y eso solo si Lucemon era un espécimen ordinario. Esos sujetos debían tener a un puñado de Elites entre sus filas.

Ethan detectó movimiento entre los HiCommandramon, no dudó en levantar la mirada y buscar en el cielo cuando uno de estos alzó una de sus garras para señalarle al resto de sus compañeros algo. Observar al coloso digital con forma de avión de carga fue tarea sencilla, se acercaba a toda velocidad y algo le decía que, si se lo permitían, bien podría terminar estrellándose contra la mansión y este apenas y si se enteraría del hecho.


—¡Enano! —gritó a su compañero, provocando que este pegara un salto del susto.

El Cargodramon apuntó su metralleta al suelo y comenzó a abrir fuego. Una lluvia de proyectiles tomó desprevenidos a unos cuantos HiCommandramon, quienes pronto cayeron inconscientes al suelo, otros alcanzaron a reaccionar y colocar sus escudos por delante en un intento de protegerse. Y aunque lanzaron su contraataque, el colosal avión viviente se limitó a incrementar su altitud para eludir los proyectiles, después dio media vuelta y volvió a arremeter con una lluvia de disparos contra los dinosaurios, rompiendo su formación y consiguiendo desintegrar a un par que fueron sorprendidos a mitad de su ofensiva.

Cargodramon se alzó una vez más y ya preparaba su maniobra de descenso cuando un proyectil de energía le impactó de lleno y la nube resultante engulló por completo su cuerpo. Los HiCommandramon se vieron entre sí, confundidos. Mayor fue su confusión cuando miraron a un Ginryumon sobre sus cabezas, con un cañón de Imperialdramon en su lomo.


—¡Si quieren vivir, apártense! —gritó Ethan, quien había salido corriendo de la mansión.

Un rugido resonó en el aire, la nube que se tragó a Cargodramon fue disuelta ante un repentino movimiento en sus entrañas. De aquella estela emergió un ser con la apariencia de un humano-dragón, revestido en armadura celeste. A primera vista recordaba a un Wargreymon, solo que dotado de una unidad de vuelo y una metralleta sustituyendo su brazo izquierdo. Se lanzó sin dudarlo por Ginryumon, pero este ya había cargado su cañón y volvió a disparar.


—¡Maestro!

—¡Sí!
—Ethan descolgó su D-Arc de su cinturón y lo apretó entre sus dedos.

[. . .]

Oblivimon seguía flotando sobre la mansión, indiferente del espectáculo que había empezado Cargodramon en las cercanías.

—Entonces los peces gordos están distraídos —escuchó decir una voz por el canal de comunicaciones—. Eliminemos a esos niños y recuperemos a Lucemon.

Blair Blair Luigi Luigi
 

Luigi

Digimon Tamer/Pokemon Trainer

-Oh, ¿tienes idea de cuantas veces me han dicho esa frase? -le respondió Kyle al recién llegado, tomando su analizador Digimon, colocando su mirada en el recién llegado chico. -Un Digimon que se especializa en venenos -dejó salir seriamente el castaño al ver la información en el aparato.

-En compañía de otros Digimon que indica que son buenos en cacería -agregó Hitomi, viendo la información de a banda de Perfect acompañándolo con su Digivice 01. -Entonces, señor desconocido, ¿quieres entregarte o prefieres probar tu suerte en contra de nosotros aún a sabiendo de quienes somos? -preguntó la de cabellos ojos al renegado, que solo entrecerró la mirada.

Frente a los dos Chief, Guilmon y Coronamon ya habían dado un paso al frente, mientras que una adolorida Crescemon emergió del lugar donde le habían enviado a impactar de forma sumamente violenta.

-Si crees que voy a permitir que le pongas un dedo encima a Mai estas muy equivocado -dejó salir Coronamon sin ningún atisbo de duda el Child, chocando sus propios puños, listo para incinerar todo a su paso y promesas de flamas ardientes en sus ojos.

-Los reto a que se atrevan a dar un paso más -dejó salir Selene, lista para rebanar todo sin ningún tipo de inconveniente.

-Ya me he enfrentado a tipos más grandes y malos que tu -fue la única frase de Guilmon, quién cual cazador no perdía de vista a sus enemigos. -De hecho nosotros no somos los que estamos encerrados con ustedes… ustedes son los que están encerrados con nosotros -acto seguido mostró sus colmillos.

-Los números están conmigo -contestó de forma retadora Liro, tomando en manos su Digivice IC y preparando una carga de Digisoul color verde. -¡Digisoul Charge Overdrive! -exclamó de golpe mientras que su compañero, Toropiamon dio un salto al aire. -Hydramon les mostrara el verdadero terror de los venenos -sentenció Liro, confiado en su estrategia: mientras que los compañeros de Masters y Hitomi lidiaban con Hydramon, el resto de Ajatarmon se harían cargo de los Tamers. Despues de todo a pesar de sus rangos… seguían siendo humanos.

En medio de un resplandor esmeralda, el otrora Digimon Perfect se convirtió en un colosal dragón de de tres cabezas cuya origen parecía ser el mismo bosque profundo. Hydramon posó su mirada en sus victimas, listo para reducir a datos a sus enemigos.

-Espero que tengan hechas sus oraciones -dejó salir con voz grave el Ultimate, sonriendo con su cabeza del medio y buscando amedrantar al par de Tamers, que para su sorpresa no se veían cohibidos o sorprendidos y solo prepararon sus Digivice, los cuales emitieron un majestuoso brillo que cubrió el espacio.

-¡Guilmon Ultimate Evolution!

-¡Coronamon Ultimate Evolution!


En cuestión de instantes, las figuras del imponente Apollomon y del caballero Dukemon emergieron en el campo de batalla, con el primero dejando salir una erupción de flamas alrededor suyo de forma amenazante mientras que el segundo preparó su escudo y lanza, dejando que el característico manto azul ondeara a su espalda.

-Es un honor luchar a tu lado, Apollomon -dejó salir el caballero de forma seria, ocultando una leve sonrisa bajo su armadura blanco y azul. -Creo que es hora de mostrarle a esa lagartija el problema en que se metió.

-Tambien es un placer luchar a tu lado, Dukemon -
dejó salir el felino antes de adoptar una expresión gelida. -Pero no es hora de charlar de forma amistosa, especialmente con eso al frente -comentó el fiero God Man, listo para calcinar todo a su lado.

Liro observó como tanto el caballero como Apollomon se lanzaron al ataque, listos para darle ejecución a Hydramon sin ningún tipo de remordimiento. Dibujó una sonrisa en su rostro: si, Dukemon y Apollomon estaban ocupados con Hydramon. Y eso dejaba a sus Tamers desprotegidos y como blancos fáciles. De hecho, allí mismo se detuvo su tren de pensamientos.

¿Por qué Apollomon y Dukemon se lanzaron al combate de forma simultanea en lugar de que uno de ellos se quedara protegiendo a los Tamers?

-¡Mai, yo los cubro! -gritó Crescemon, interceptando con sus arma Nova Luna varios ataques que venían de los Ajartamon Aquella acción le dio el suficiente tiempo a Kyle y Mai de tomar las riendas de la situación y ambos extendiendo una mano al aire.

La muñeca de la joven con un peculiar brazalete con el símbolo del Juttoushi de la Oscuridad y la mano del chico con su Digivice, mostrando el símbolo del Juttoushi de la Tierra. Aquello no paso desaparecibido por Liro, que abrió los ojos con sorpresa al escuchar las palabras que dijeron y lo que ocurrió luego de eso.

-¡Beast Spirit Evolution!

Ante la mirada incredula de Liro, Mai Hitomi y Kyle Masters desaparecieron en aros de Digicode y en su lugar, un majestuoso león de color obsidiana y un bestial gigante de tierra emergieron en su lugar: Kaiser Leomon soltó un rugido mientras que Gigasmon se tronó el cuello. En cuestión de segundos, algunos de los Ajatarmon fueron sorprendidos por el Hybrid Bestia de la oscuridad, sintiendo sus pieles ser rebanadas por la armadura de este.

Por su cuenta Gigasmon había sujetado a dos de los cazadores, procediendo a chocarle el rostro entre ellos, causando un fuerte y seco sonido y dejando a ambos Digimon caer noqueados al suelo.

Por otro lado, Hydramon abrió sus fauces e intento devorar a Dukemon. No obstante no se esperó que el caballero evadiera el golpe disparando la versión rayo sagrado de su Royal Saber, impactándolo dentro de las fauces.

Justo en ese momento, Apollomon dejo salir de sus manos una ráfaga de flechas de fuego ardientes sin clemencia con su Arrow of Apollo. Hydramon en un ataque de furia abrió sus tres fauces y de estas disparó de forma caótica tres rayos de destrucción de golpear a sus enemigos. Lo único que logro que fue Apollomon y Dukemon interrumpieran su ofensiva para evadir y que algunos Ajatarmon fueran vaporizados por dicho ataque.

-¿Quieres una menta? Por que claramente tienes mal aliento -dejó salir con sarcasmo Dukemon al ver la destrucción causada por aquel Digimon Ultimate. Apollomon a su lado se mantuvo en silencio, preparando para aprovechar las más mínima apertura para desatar un infierno solar en aquel Hydramon.

-No tienes idea de como voy a disfrutar derretirte, caballero de lata -se quejó de las cabezas de Hydramon. Sus ojos estaban posados en los dos Ultimate que quería devorar.

Liro por su cuenta, mordió su labio con visible frustración: nadie le dijo que esos dos podían transformarse en Digimon y dado que claramente eran perros de la Central claramente reconocidos la posibilidad de que usaran Bio-Hybrid era nula… lo que lo dejaba con otra posibilidad que no quería admitir. Y luego sonrió.

Había escuchado sobre los Juttoushis. Y sobre los Spirits y como estos podían ser usados para evolucionar. Y que según rumores algunos humanos también podían usarlos. Ahora si lograba salir victorioso, no solo se haría con el honor y fama de haber ejecutado a dos Chief famosos, sino que tendría a su disposición ese poder.

Si, el orgullo de Liro le impidió pensar la posibilidad de filtrar esa información y guardársela para si mismo.

-"Solo debo cambiar un poco el plan" -pensó el chico renegado, tomando un lector de cartas y usando la carta Hum para que Hydramon creara un escudo para cubrirse de un puñetazo cataclísmico de Apollomon y Final Elysion de Dukemon. -Digimemory, ¡Rosemon: Thorn Whip! -exclamó Liro, ingresando una Digimemoria en su lector correspondiente.

El fantasma digital se materializó y usó su látigo en dirección a Gigasmon y Kaiser Leomon. Ambos Hybrid reaccionaron medianamente tarde y si bien evitaron un impacto directo fueron golpeados por la onda expansiva de dicho ataque, enviándolos directamente al suelo ante la mirada furiosa de Dukemon y Apollomon.

-¡Dukemon, cubreme!

-¡Sera un placer! ¡Fafnir: Dragon of Judgement! -
disparó de su lanza un dragón de relampagos de energía sagrada, golpeando de lleno el pecho de Hydramon y sacandole un quejido de dolor bastante marcado. -Ahora si de paso te has ganado esto -Dukemon cerró los ojos por unos segundos antes de abrirlos de golpe. -¡Mask Square!

Hydramon apenas pudo reaccionar al ver como el espació de su alrededor pareció alterarse, dejando ver como Dukemon estaba flotando por el aire, apuntando su lanza al aire.

-Royal Saber -susurró disparando al aire un rayo de luz sagrada que de repente desapareció y golpeo una de las nucas de Hydramon. -Tu no tienes idea de lo molesto que estoy.

Apollomon por su cuenta, con furia divina cayo como un meteoro ardiente, levantando por los aires a algunos de los Ajatarmon que intentaron lanzarse sobre Kaiser Leomon y Gigasmon.

Si, definitivamente se habían encontrado con un problemático.

[…]​

De vuelta en la mansión, Elizabeth y Matt abrieron los ojos al escuchar que claramente había empezado un caos. El dueto de Tamers observaron a Lucemon, que parecía estar pensativo al ver que su mera existencia parecía ser la causa de un conflicto.

-Mai y Kyle deben estar explorando el túnel que encontraron y es seguro que Ethan ya esta investigando la raíz del alboroto al igual que Kathleen -comentó Hale, frunciendo levemente el ceño. -Matt y yo nos quedaremos aquí contigo.

-¿Es porque temen que decida ir con aquellos que me están buscando? -
preguntó con sinceridad Lucemon, esperando una respuesta afirmativa.

-Para nada, es porque no queremos que te paso algo -sinceró Matt de forma ferviente, a su lado Excalibur asintió con energía y Prydwen también hizo un gesto afirmativo.

-Hemos pasado todo este tiempo hablando, riendo e incluso comiendo las galletas que te preparé. Si me dices que te quieres ir voluntariamente con los chicos malos voy a molestarme sabes -Hale le devolvió la sonrisa a Lucemon, guiñándole un ojo de forma traviesa antes de adoptar un porte seria. -Nótt, Jawzahr -llamó a los dos Child. -Preparados para entrar en combate en cualquier momento.

-Excalibur, Prydwen, ustedes también -
se apresuró a decir el canadiense, obteniendo junto a la americana gestos afirmativos de los 4 Child.

La primera de las tantas batallas por Lucemon estaba en marcha.

Blair Blair Everyday Everyday aqui seguimos Relikt Relikt aqui te menciono por educacion(?)
 

Relikt

Cosa del Mal
Kathleen se encontraba en mitad del pasillo del tercer piso sentada en el borde de una ventana mientras observaba el exterior a los Hi-Commandramon que recorrían la parte delantera de la mansión. Tenia un mal presentimiento y distraídamente jugaba con el tag que colgaba de su cuello, por su parte, Whisper le hacía preguntas a Luxmon sobre si era el perro faldero del alcalde, al no comprender la malicia en las palabras de la monja el Child sagrado le enumeraba las cosas que solía hacer trabajando para HolyAngemon, recalcando que quería ser alguien como él cuando pudiese digievolucionar.

Whisper, para de molestarlo — decía la francesa viendo a los Hi-Commandramon ponerse alerta y luego notando una gran sombra cerniéndose sobre el lugar. — ¿Pero qué…? — Antes de poder terminar la oración comenzaron a oírse disparos por lo que Sistermon Blanc tomó a su Tamer del brazo para alejarla de la ventana.

Sabia que esos idiotas no serían suficientes — gruñó la monja acercándose a la ventana mirando a todos lados. — Tu jefe y los de la central son unos imbéciles — le dijo a Luxmon antes de saltar al exterior.

Al tocar el suelo, Sistermon había digievolucionado a Angewomon X mirando al Cargodramon que sobrevolaba el lugar y luego a los Adult inconscientes por el ataque desprevenido. El ángel digimon chasqueó la lengua pensando en muchas malas palabras con las que podía catalogar a las personas de la central, si bien habían contratado a varios Tamers de rango Chief para enfrentar la situación, le pareció una completa tontería dejar como vigilantes a un montón de Adults considerando el peligro tanto de la Rouge Guild como la bomba de tiempo que era Lucemon, esos vigilantes simplemente serían un mero escudo de datos al momento de recibir un ataque como ese.

De repente, Whisper tuvo que taparse los oídos ya que escuchó un ruido de una especie de trueno que resonó en el cielo, cuando alzó la vista vio a Brigadramon peleando contra Gaioumon que usaba sus espadas para cortar las balas del Cyborg dejando un halo de energía al momento en que las balas se desintegraban. Ryu dio un gran salto desde el techo rompiendo algunas tejas y recibiendo un par de alas por parte del dispositivo de su Tamer, quien había deslizado una carta, esto le dio la posibilidad a su compañero para lograr alcanzar a Brigadramon y asestarle dos tajos con sus espadas haciendo un par de rasguños a su armadura. Por otro lado, Cargodramon preparaba un nuevo ataque contra los que seguían en tierra, puesto así, Angewomon X batió sus alas transformando su brazo en una lanza oscura para pinchar hasta casi perforar las alas del tipo máquina. El gruñido que este emitió fue una mezcla entre metálico y gutural, al notar al ángel Digimon, Cargodramon dio un giro brusco para apuntarle con su hélice.

Ah no, bastardo — dijo Whisper batiendo sus alas dejando que fuego sagrado se condensara a su alrededor.

Antes de poder detener el avance del tipo máquina, el ángel femenino escuchó una nueva ronda de disparos y luego un empuje, al girarse vio a Brigadramon que le había disparado pero las balas no la habían logrado perforar por completo debido al fuego que sus alas estaban emitiendo. Mientras Ryu aprovechaba en atacar nuevamente al Cyborg con sus espadas, Cargodramon golpeó a Angewomon X con su hélice haciendola girar en el aire y provocando que se precipitara al suelo.

¿Quién eres tú? Nos estas estorbando — decía Ethan acercándose al ángel Digimon.

¿Tu estúpido compañero no sabe pelear acaso? Si hubiese mantenido su vista en su contrincante no me hubiese atacado, idiota — se quejó Whisper levantándose con movimiento pausado.

¡Whis! — Gritó Kathleen preocupada desde la ventana. — ¿Estas bien?

¡No! — Respondió Angewomon X mientras una nueva ronda de disparos se hacía presente y tuvo que proteger al castaño con sus alas. — ¿Qué carajo haces al descubierto? ¡Kath, ni se te ocurra salir!

Control de daños, no soy un novato — hablo el chico de California frunciendo el ceño. — Tu por otro lado no eres un Angewomon normal.

¿Crees que eso me va a quitar el sueño? — Se burló la Perfect apartándose. — Deja pudriéndose a esos idiotas en el suelo, sabían en lo que se metían cuando aceptaron el trabajo — añadió volviendo la mirada hacia Cargodramon, luego hizo aparecer su arco llenándolo de energía natural a su alrededor. — Te voy a hacer bajar, pajarito — murmuró en voz baja mientras Briand deslizaba una carta aumentando ligeramente sus stats.

Una potente flecha de luz multicolor brilló en el cielo e impactó en Cargodramon escuchándose el rechinido metálico por todo el lugar sacando una sonrisa por parte del ángel Digimon. Angewomon volvió a alzar el vuelo mientras Ethan se ponía a cubierto enfocando su atención en Gaioumon que había recibido daño en su armadura, sin embargo, este había provocado un daño mayor con sus espadas en la armadura de Brigadramon.

A muchos metros de altura, Oblivimon se encontraba molesto por el rumbo que estaba tomando la batalla entre los dos Digimon que había enviado a deshacerse de los Tamers, a pesar de ello, había logrado enviar sus terminales remotos para infiltrarse dentro de la mansión y buscar una nueva oportunidad para organizar un nuevo ataque.​

***
Everyday Everyday Luigi Luigi Blair Blair
 

Blair

So tired.
Administrador

Liro apretó los dientes discretamente, notando cómo su ventaja numérica era prácticamente aplastada, a decir verdad no quería admitir que su plan parecía desmoronarse frente a sí. Su plan B igualmente estaba en mal estado, por lo que tendría que recurrir a un tercero - su boca se ensanchó para formar una sonrisa grotesca, no había manera de que escaparan de eso.
Bicho, hazlo. — Su voz fue bastante intensa, llamando la atención de los tamer. El tiempo no fue suficiente para reaccionar, el suelo comenzó a temblar y los hizo perder el equilibrio. Apollomon y Dukemon se movilizaron hacia Hydramon, pero éste escupió veneno desde su abdomen y rayos desde sus bocas al mismo tiempo, manteniéndolos en su sitio.

Selene se impulsó desde una pared, lanzándose hacia las evoluciones espirituales en un intento de protegerlos a ambos de los cazadores que se acercaban. El temblor incrementó y de pronto todo comenzó a venirse abajo, el par de ultimate navegaron entre los escombros que caían, intentando moverse hacia sus respectivos tamer con tal de protegerlos. Más veneno fue lanzado y éste comenzó a quedar atrapado en la cueva que se derrumbaba, las lianas de Hydramon se movieron con cada vez más violencia y el caos aceleró su paso.

Un fuerte estruendo fue lo único que dio por terminada la situación, el silencio consecuente fue como música para los oídos del renegado, quien observaba con gracia la montaña de piedras que estaban donde hacía unos instantes había estado enfrentándose a los Chief.
¿Valía la pena perder nuestra ventaja numérica?
Eran simples piezas en el tablero… Tírales un poco más de veneno para asegurar y vamos por Lucemon. — Chistó, pensando en su próxima movida. Lucemon era la prioridad, obviamente quería ganarse la fama de asesinar a Kyle y Mai, pero el combate frente a frente contra los tres digimon y los dos tamer no iba a ir hacia donde él quería y estaba casi completamente seguro de ello.

Estaba seguro de que aquello había ocasionado heridas de distintos niveles en el grupo enviado por la Central, posiblemente no los había asesinado, pero les haría su encargo lo más complicado posible. Volvería a enfrentarlos y estaría mejor preparado que ahora.

[...]

¡Mai, Kyle! — Tos, la coneja se esforzaba por mover los escombros, había logrado evitar el derrumbe por los pelos tras ser empujada por Apollomon, pero ahora no podía ver a ninguno de sus compañeros. — ¡Helios, Blue! — Insistió, a la par que dejaba caer una piedra pesadamente en el suelo.
Siguió moviéndose con urgencia, rompiendo las piedras que no podía mover con facilidad. Analizaba el bulto, luego retiraba algo, estaba siendo tan cuidadosa como le fuera posible en un intento de evitar que el montón de escombros fuera a colapsar de peor manera. Apretó la quijada y arrastró otra piedra, tras lo que se detuvo a observar la torre.
¿Dónde están? — Su voz pareció perderse de pronto y su entrecejo se arrugó, soltó el aire contenido en sus pulmones y cerró los ojos con fuerza, como si eso le fuera a ayudar a analizar de mejor manera lo que tenía enfrente.

[...]

Hydramon se movía velozmente por el terreno, con el túnel derrumbado solamente tenía la opción de atacar directamente; escuchaba sonidos de pelea en la cercanía, por lo que estaba seguro de que Oblivimon ya se encontraba en la zona.

[...]

Izuna. — La voz tranquila de la guardaespaldas se escuchó, invocando a los espíritus que la rodearon rápidamente. El del viento se adelantó apenas recibió una indicación, emitiendo leves ráfagas aéreas que dispersaron el veneno que rodeaba la zona del derrumbe, sus pasos se aceleraron cuando vio a Crescemon sosteniendo débilmente otra roca.
¿Qué sucedió?
Están debajo, todos… Ayúdame. — Tosió de nuevo, evidentemente debilitada por el veneno que había estado respirando para mover las piedras. ​

Everyday Everyday Luigi Luigi Relikt Relikt algo muy corto, me sequé (?) pero les van más problemas ustedesqueríandrama
 
OP
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Gaioumon hizo girar una alabarda dorada entre sus manos, similar a la de un CresGarurumon, repeliendo así la lluvia de proyectiles escupidos por el cañón de Brigadramon, después, de un impulso cortó la distancia entre ellos y envió la cuchilla para atravesar el cuerpo del enemigo, siendo bloqueada por la garra de este. Ambos Ultimate intercambiaron miradas mientras la batalla de fuerzas se desataba, concluyendo en un empate: Gaioumon entonces se impulsó para distanciarse y eludir una nueva ráfaga de balas.

Mientras tanto, en una posición aún más alta Cargodramon se las ingeniaba para volar a toda velocidad y hacer maniobras evasivas consiguiendo eludir las flechas lanzadas por Whisper, a la vez que la forzaba a cambiar de posición con ayuda de su metralleta, entorpeciendo su objetivo de derribarlo.
Ethan frunció el ceño. Algo no cuadraba en la ecuación, ¿por qué esos dos Digimon decidieron atacar de frente y de manera tan llamativa yendo primero a por los HiCommandramon?, bien pudieron lanzar toda su artillería contra la mansión apenas tuvieron oportunidad y además, hasta ahora no parecían estar interesados en terminar con el combate, de hecho, parecía que estaban bastante cómodos simplemente reteniendolos, ¿pero por qué?


—¡Mai, Kyle! —Ethan se acomodó el comunicador en la oreja—, ¡respondan!

—Fueron a inspeccionar un túnel
—le respondió Kath desde la ventana—, es posible que estén incomunicados.

—¿Un túnel?
—negó con la cabeza, recordando que antes de intentar dormir hizo a un lado el comunicador—, maldita sea, ¿cuánto hace de eso?

—¿Una hora?


El americano se mordió el labio. Brigadramon había demostrado tener una larga experiencia en combates, tal vez no tenía la fuerza para sobreponerse a Ryu, pero contaba con la astucia para mantenerlo a raya.

«—Si tan solo pudiéramos usar su siguiente forma... —suspiró, frustrado—, pero que yo tenga problemas para hacerlo no significa que los demás los tengan —miró a Kath».

—Eres rango Chief, ¿no es así? —la pelirroja asintió—. Entonces no tenemos tiempo, no te contengas, has evolucionar a tu compañera.

Cargodramon descendió desde las alturas directo hacía Angewomon X mientras varios lanza misiles se materializaban en sus costados: de un momento a otro una lluvia de proyectiles de distintos tipos fueron fueron expelidos contra el ángel, cuya única respuesta fue iluminarse con una intensa luz.

Whisper se elevó con un veloz y grácil movimiento, siendo perseguida por algunos de los misiles, mientras la luz sobre ella fue gradualmente revelando una nueva apariencia: la mitad diestra de su cuerpo seguía mostrando una armadura pulcra y unas alas propias de un ángel, mientras el extremo izquierdo de su ser estaba protegido con una coraza azabache y seis alas membranosas ahora salían de su espalda.

Los misiles detonaban sin llegar a rozar siquiera a Mastemon, quien sobrepasó a Cargodramon solo para frenar su marcha y entonces realizar un giro en caída libre, como si de una patinadora en hielo se tratase: su mano diestra desprendió luz celeste y la siniestra una carmesí.


—¡Chaos Degrade!

Al unir sus manos, las energías que las impregnaban interactuaron entre ellas primero repeliéndose, después desencadenando una agresiva reacción que dio origen a un orbe de tono lavanda, pulsante, demostrando su naturaleza inestable. Sin miramientos lo lanzó contra Cargodramon, quien ya había respondido enviando una nueva oleada de misiles: el orbe los devoró y siguió su trayectoria hasta dar con su objetivo. Tras estallar, las hélices de la colosal máquina viviente dejaron de moverse y la gravedad tiró de su ser, mientras chorros de datos salían de su cuerpo. Tocó suelo en algún punto entre los árboles.

—Uno menos —sonrió Whisper mirando hacía Brigadramon—. Ahora sigues tú, primor.

Brigadramon solo se limitó a dedicarle una mirada seria a la ángel y es que pronto la mueca en esta se esfumó cuando escuchó un estruendo: desde su ubicación pudo ver cómo árboles enteros se sacudían con violencia, el rugido de la madera quebrándose hizo eco e hizo que tanto Kathleen como Ethan observaran hacía el grupo de árboles más cercanos. Y entonces lo vieron, un colosal Digimon de piel verdusca y tres cabezas emergió serpenteando de entre la maleza, yendo a toda velocidad hacía la mansión.

Gaioumon y Mastemon intentaron reaccionar para frenar su marcha, pero en ese momento Brigadramon abrió fuego contra ambos: el samurái empleó la alabarda, mientras que Mastemon se vio obligada a lanzar varias flechas de luz para rechazar una serie de misiles teledirigidos.

Las fauces de Hydramon se abrieron de par en par mientras avanzaba hacía la construcción, notando apenas al humano castaño que se interponía en su camino. Aunque su error fue prestarle demasiada atención, de haber observado con atención abría visto que algo se formaba a sus espaldas: un Digimon tan grande como él, un caballero de armadura blanquecina.


—Omegamon Alter S —Walker señaló a Hydramon—. Derrota a ese Digimon.

La memoria extendió su brazo izquierdo y regurgitó de esta una cuchilla dorada realizando un tajo que alcanzó una de las cabezas de Hydramon y, aunque no consiguió cercenarla, dejó una cortada que reveló parte de la textura de datos que había debajo. El siguiente tajo fue contenido por una de las bocas de la bestia, que mordió la extremidad de la memoria y la atrapó en el proceso, su segunda cabeza adicional hizo lo mismo con el otro brazo.

—Entréguenlo —rugió el dragón venenoso mientras las fauces de su pecho se abrían de par en par, expeliendo una nube tóxica—, entreguen a Lucemon y no tendrán que morir como lo hicieron sus amigos en aquel túnel… —Ethan, Ryu, Kath y Whisper quedaron petrificados al escuchar aquello.

Omegamon Alter S fue arrastrado hacía la boca de Hydramon, aquellos largos colmillos penetraron la armadura del caballero sagrado y comenzaron a disolverla sin apenas encontrar resistencia, como el agua lo hace con la sal.


[. . .]

—¡¿Ethan, Kath están ahí?!, ¿Kyle, Mai?, ¿alguien me recibe? —Matt frunció el ceño, pero se relajó cuando se percató de que tanto Lucemon como Liz le dedicaron una mirada de extrañeza—. Deben estar ocupados en el combate, sé que están dando todo de ellos...

Aunque el canadiense ni siquiera podía estar seguro de aquello, la melodía de la batalla no había hecho más que intensificarse desde que había comenzado hacía unos momentos, al grado de que ya ni siquiera sabía si estar dentro de la mansión era una buena idea. Si salía afuera… No, no podía hacer eso, bien podría ser una trampa del enemigo para dividirlos y facilitarles las cosas. Eran en momentos como ese que Collins se preguntaba por qué rayos había aceptado la carga de ser un líder de Guild, incluso ahora le gustaría recibir la opinión de alguien más experimentado como Masters o Walker.

—Estas sobrepasando las cosas —Matt parpadeó al sentir la mano de Hale sobre su hombro—, siempre lo haces cuando las cosas están tensas —suspiró y le regaló una sonrisa—. Ya te he dicho que solo confíes en tu instinto, tonto.

—L-Liz…

—Algo se acerca
—la advertencia de Gabumon hizo que la estancia se quedara en silencio.

Prydwen se colocó delante de la dupla de Tamers con uno de sus escudos en alto, mientras que el otro trío de Childs daba un paso adelante, adoptando poses que indicaban su disposición para pasar a la ofensiva apenas avistasen a un enemigo. Lucemon por su parte decidió quedarse en la retaguardia.

La mirada de todos se clavó en la puerta, abierta de par en par. Al otro lado solo podía verse una porción del pasillo y nada más. Los segundos comenzaron a alargarse, los estruendos provenientes del exterior comenzaron a volverse zumbidos difusos, el aire se volvió pesado al punto de costar respirarlo. Pero la figura del supuesto enemigo no aparecía por ningún lado, ¿es que acaso los sentidos de Nótt le habían jugado una mala pasada en un momento de tensión?

Gabu simplemente reaccionó, movió su cabeza hacía un punto y abrió fuego: un chorro de llamas azules surcó el aire, iluminó la estancia y después impactó contra algo a mitad del aire. Zubamon pegó un saltó y envió sus filosas garras contra el aire, arrancándole el estridente quejido de metal chocando contra su igual. Y una bola de fuego de Jawzarh estalló, engullendo en llamas y humo un misterioso objeto. Tanto Matthew como Elizabeth quedaron confundidos al principio, pero sus dudas pronto se esfumaron.

Tras recibir los ataques de los Childs, varios objetos perdieron su manto de invisibilidad, o solo tal vez decidieron descartarlo por su incapacidad para emplearlo mientras se defendían: a simple vista lucían como pequeños platillos voladores con un gran ojo que recordaba al de un Tsumemon. Los ojos de estos se iluminaron y acto seguido dispararon una serie de lásers que los Childs apenas y fueron capaces de esquivar. Sin embargo, aquellos drones fueron tomados por sorpresa por un viento gélido que los atrapó en una capa de hielo. Los Childs se giraron para ver a TiaLudomon, como el responsable de aquella maniobra.


—¿Qué demonios son esas cosas? —Matt trató de usar su Digivice para obtener información—, no aparecen en el escáner.

—Deben ser Digimon
—empezó Hale—, o al menos forman parte de uno…

La estructura de cristal soltó un quejido antes de romperse en mil pedazos, TiaLudomon alcanzó a cubrir los cuerpos de los dos humanos para protegerlos, pero fue incapaz de hacer lo mismo con Lucemon. El trío de Childs miró horrorizado como una serie de tentáculos se lanzaron cual serpientes contra Lucemon, inmovilizándolo.

—A-ayuda… —fue lo único que alcanzó a decir el sagrado mientras era arrastrado junto con los tentáculos, con uno de aquellos alrededor de su cuello intentando asfixiarlo.

Luigi Luigi Relikt Relikt Blair Blair terminando esto, hacemos el fúneral de Mai y Kyle(?)
 
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Digimon Tamer/Pokemon Trainer

-¿Mai, Kyle? -la voz adolorida de Apolomon hizo eco en el espacio donde habían caído. Su respiración era agitada porque no solo había amortiguado una gran parte del impacto que iba dirigido a Mai, sino también al veneno de Hydramon. Se tenían iluminación se debía gracias al tenue resplandor de las flamas del Ultimate.​
-Ese infeliz nos la jugo cuando se vio acorralado -dejó salir Dukemon, que estaba en el mismo estado que Apolomon luego de haber imitado su acción y haber protegido a Kyle del impacto principal. En su armadura se veían los rastros del combate.​
-Estoy bien, te debo una Blue -dejó salir un golpeado Gigasmon, analizando el sitio donde habían terminado encerrados: claramente no podían intentar forzar su salida por arriba sin el riesgo de que todos los escombros sobre ellos los aplastaran antes de lograr la salida. -¿Que hay de ti, Mai?
KaiserLeomon se irguió lentamente, sacudiendo su figura levemente a pesar de la mueca de dolor en su rostro. El Digimon felino gruñó con molestia recordando los últimos segundos antes de que todo se viniera abajo.​
-Me encuentro bien gracias a Apolomon -respondió el Hybrid Beast, notando la situación peligrosa en la que estaban. -¿Alguna idea de como salir? Blue y Helios amortiguaron la caída y claramente fueron afectados por el veneno -cuestionó buscando con la mirada algún tipo de apertura sin éxito. -Si no encontramos pronto una forma de salir morimos asfixiados o de hambre, lo que ocurra primero.
-Y tratar de forzar una salida puede salir muy mal -agregó Gigasmon, colocando una mano sobre la tierra debajo de ellos. -Bueno tengo una idea pero tomara tiempo y si tuvimos este comité de bienvenida aquí no quiero imaginar que esta sucediendo en la mansión -dejó salir el gigante con molestia. -Te juro que una vez salgamos de aquí me asegurare de lanzar por la ventana al idiota que eligió esta mansión con un buen lugar… y al encargado de revisar el perímetro.
-Lanzarlo por la ventana es poco -se quejó Apolomon, también claramente furioso por el giro que tomó la misión: por ahora ya tenía en su mente el orden de prioridad para calcinar: primero al desgraciado que los intento enterrar vivos y luego al tarado que se encargo de elegir el lugar para resguardar a Lucemon.​
-Si necesitan ayuda con eso con gusto les doy una mano -Dukemon claramente estaba del lado de Apolomon, deseos de usar Gram como una buena reprimenda al zoquete que indirectamente los había llevado a esa situación todo porque no revisaron bien la zona ni la mansión.​
-Bueno, espero que ese plan tuyo sea exitoso -suspiró KaiserLeomon, con visible preocupación en su rostro al recordar el estado de Apolomon y Dukemon por haberlos protegido. -¿Que tienes en mente? -preguntó de forma seria el Digimon Hybrid, abriendo los ojos con sorpresa al ver Gigasmon se acomodó los hombros adoloridos.​
-En momentos como este de verdad me alegro de haber sido digno del poder del gruñón de Grottomon -Gigasmon acercó sus manos a la tierra del suelo. -Tomara tiempo porque debo asegurarme de que el tunel tenga el espacio adecuado y no excavar en los sitios más débiles.​
Ante la mirada de KaiserLeomon, Dukemon y Apolomon, Gigasmon empezó a cavar en el suelo de forma veloz, con tierra volando por los aires con cada movimiento de sus manos y como cada vez la figura del gigante de tierra empezaba a perderse entre el suelo hasta que finalmente, solo había un agujero en donde había estado el Hybrid Perfect de Tierra.​
-Bueno, este no ha sido el peor de mis escapes -se quejó KaiserLeomon, recordando varias de las ocasiones que logró salir de una situación de peligro.​
-"Bueno, al menos Kath no podrá estar molesta conmigo porque esta vez no fue mi culpa este desastre" -pensó Gigasmon en su prometida mientras excavaba de manera precisa en los puntos requeridos para darle forma a aquel túnel de escape que iban a usar.​
También estaba imaginando la cara del baboso que no hizo su trabajo cada vez que lanzaba un golpe para darle forma al túnel. Detrás de el, KaiserLeomon, Apolomon y Dukemon se movilizaban despacio y con cierta distancia para evitar causar un error y que el tierra se les viniera encima de manera literal, con el insulto ocasional a cierto miembros de DS.​
En algún lugar de Holy Angel Citadel, dos Tamers bien cómodos comiendo tacos y nachos en sus oficinas del segundo piso sintieron un escalofrió repentino y de forma discreta se empezaron a mantener alejados de cualquier tipo de ventana de la sede de Digital Security en la ciudad.​
[…]​

Ethan Walker no era un Tamer contento: desde hacía varios minutos estaba lidiando con lo que claramente era un intento de secuestro de una Rogue Guild que de alguna forma sabía que Lucemon estaba en la mansión. No solo eso, desde hacia más de una hora que no tenían noticias de Kyle y Mai, Significando que se habían encontrado con algún contratiempo.​
No solo eso, una furiosa Crescemon y Sakuyamon también habían ingresado al campo de batalla como apoyo mientras que Gaiomon movía sus espadas, dejando haz de luces a su paso en su intento de limpiar el camino.​
En cuando Crescemon le indicó lo sucedido con Kyle y Mai, el chico de California soltó un tremendo improperio al ver todo el caos desatado solo porque dos imbéciles fueron negligentes en sus funciones. Y algo le decía que si el estaba lidiando con esto, Matt y Elizabeth seguramente también tenían sus propios problemas si el estallido congelante que salió por el de la mansión era una pista importante.​
-Kyle jusro que si te mueres no voy a ser yo quien le tenga que dar la noticia a tu prometida, idiota -se quejó Ethan, recordando las desventuras vividas con su amigo y frunció el ceño: estaba seguro que Masters y Hitomi estaban vivos a pesar del derrumbe. -Gaiomon, ¡Sigue presionando!
[…]​

-Hasta aquí puedo -dejó salir un agotado Gigasmon luego de la absurda cantidad de tiempo y energía cavando y junto al que que ha estado manteniendo la forma Beast Hybrid. -Blue, ¿puedes disparar un Elysion hacia arriba? Ya estamos cerca de la superficie así que no hay riesgo? -dejó salir el castaño luego de haber perdido la Spirit Evolution, con respiración agitada: entre el daño del combate y cavar su escape, Kyle estaba ridículamente agotado. Mai igual estaba agotada entre el impacto de la caída y el haber mantenido la forma de KaiserLeomon para evitar que cualquier atisbo de veneno le afectara.​
-No estoy tan mal como para no poder hacer algo así -Dukemon elevó su escudo al aire, energía sagrada acumulándose en este por algunos segundos. -¡Final Elysion!
[…]​

Ethan abrió los ojos con sorpresa como de golpe el suelo tembló y un potente rayo de luz sagrada se abrió paso entre la profundidad de la tierra, convirtiéndose en un pilar de brillante que partió las nubes del cielo en esos momentos. Segundos después, de dicho agujero, Dukemon emergió volando mientras que Apolomon le siguió, cargando en brazos a unos lastimados Mai y Kyle.​
-Ya era hora que aparecieras, idiota -saludó con un insulto Ethan con una sonrisa en el rostro, viendo como el castaño y Mai fueron colocados en el sueño por Apolomon, que no perdió tiempo antes de unirse a la escaramuza que era el campo de batalla. -No iba a ser yo quien le dijera a tu chica que ya es viuda sin haberse casado.
-Te juró que luego de esto me aseguro de lanzar a un idiota por la ventana luego de que lo despidan -se quejó Kyle viendo con frustración el campo de batalla. -¿Que diablos paso en el tiempo que estuvimos investigando el túnel?
-Un desastre que ya era anunciado, eso paso -le dio la razón Ethan al Chief, donde claramente todo esto se pudo evitar si DS hubiera tenido una mejor logística para mantener vigilado a Lucemon. -Claramente de paso nuestro capitán "hasta una armada de Adults organizados pueden tumbar a un Ultimate" esta por allí fuera de combate.
-Yo misma los golpeo en la cara -dejó salir de forma gélida Mai, viendo que en menos de 24 horas de haber empezado la escolta ya se estaban enfrentando a una invasión de una Rogue Guild que quería a Lucemon. -Desde negligencia hasta información que se filtró de alguna forma -Hitomi estaba hecha una furia por dentro y con deseos de volver a recalcarle al líder de DS que era un perfectísimo imbécil.​

Blair Blair Everyday Everyday Relikt Relikt Kyle y Mai no estaban muertos, solo estaban jugando a los excavadores(?
 
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Cosa del Mal
Mientras Mastemon se hacía cargo de Brigadramon, el resto se enfocaba en el enorme Digimon planta el cual habían logrado retener lo suficiente como para que no llegara a la mansión. El suelo tembló y el alarido de Hydramon resonó por todo el lugar, ahora se habían unido a la batalla contra el tipo planta Sakuyamon, Crescemon y Apollomon en tanto Dukemon iba a ayudar a Whisper.

Crescemon junto a Gaioumon usaron sus armar para ir contra Hydramon cortándole algunos tentáculos, antes de que las cabezas restantes los atacaran Apollomon y Sakuyamon usaron Solblaster y Jouenkobu respectivamente deteniendo el avance de las cabezas. Al verse sobrepasado, el tipo planta comenzó a soltar gas venenoso de la boca de su abdomen, lo que hizo retroceder a los Tamers y a sus Digimon. Ante esto una Fairymon saltó frente a los humanos creando pequeños tornados de sus dedos haciendo que el veneno se dispersara.

¿Están bien? — Preguntaba Kathleen manteniendo la puerta de la mansión abierta. — No es seguro aquí afuera, entren.

Justo a tiempo — comentaba Mai entrando seguida de Ethan y Kyle mientras Hydramon emitía un nuevo alarido al ser quemado por Apollomon, quien impedía que esparciera sus enredaderas en el suelo.

¿Sabes que ha pasado con Matthew y Elizabeth? — Habló el californiano mirando el interior de la mansión notando que se habían caído varios adornos al suelo rompiéndose en pedazos.

No, baje lo más rápido que pude antes de que se escuchara el bullicio en la biblioteca — respondió la de cabello rosa cerrando la puerta.

Un nuevo estruendo resonó por todo el lugar, al asomarse por la ventana, Hydramon había perdido el resto de sus cabezas a manos de Crescemon y Gaioumon, por su parte, Helios y Sakuyamon mantenían encendido un fuego que poco a poco consumía al Digimon planta, quien comenzaba a ceder debido a sus heridas causadas por los cuatro enemigos que arremetían contra él.

En el cielo, Blue protegía con su escudo a Whisper, quien a su vez lanzaba flechas de luz contra Brigadramon que se mantenía disparando proyectiles contra el par. Al ver que el par no retrocedía, el cyborg optó por usar misiles, los cuales provocaron una nube de humo dándole oportunidad a Brigadramon de rodear al ángel y al caballero enviando una nueva carga de proyectiles contra ambos. Para detenerlo, Dukemon extendió su lanza haciéndola girar creando un tornado que desvió las balas, luego arremetió contra el cyborg usando su Duke Charge golpeando a su contrincante con su lanza envuelta en electricidad, al chocar contra la armadura de su contrincante hizo que saltaran las chispas y causara un gran dolor en su oponente. El de armadura azul se precipitó al suelo escuchándose un sonido seco al golpearse contra la tierra. Tanto Whisper como Blue descendieron lentamente manteniéndose alerta contra el ultimate.

¿Qué te paso, Blue? Fuiste lento — decía con burla el ángel.

Recibe una maldita dosis de veneno en un espacio cerrado, luego intenta librar una batalla y después me cuentas si tu desempeño es el mismo — gruñía Dukemon sin dejar de mirar al cyborg que intentaba levantarse.

A parte de intoxicado también estas de mal humor — sonreía Whisper negando con la cabeza.

Agradece que no estoy de humor para tratar contigo, monja — contestaba el caballero al tocar el suelo quedando frente a Brigadramon. — Única oportunidad, ¿quién los envió a este lugar? — Preguntó apuntándolo con su lanza.

Devuelvan… al… ángel — dijo el cyborg con voz adolorida y cansada.

Si, pues eso no va a pasar, amigo — habló Mastemon cruzándose de brazos. — Deberías hablar, el caballero de hojalata esta a nada de liquidarte.

Ante esto, Brigadramon comenzó a reír por lo que Dukemon y Whisper lo observaron extraño antes de darse cuenta de un extraño objeto parecido a una granada en el cinturón del cyborg, este comenzó a brillar. Blue masculló por lo bajo para luego cubrirse con su escudo junto a Mastemon, segundos después se escuchó el fuerte estallido que empujó a ambos ultimate y levanto una nube de humo y tierra por todo el lugar. Tanto Blue como Whisper escucharon un ruido blanco mientras tosían e intentaban incorporarse mirando alrededor en busca del tipo virus, sin embargo, solo lograron divisar un enorme cráter en el sitio donde había ocurrido la explosión.

¡Blue! — Llamó Kyle desde la distancia.

¡Whis! — Decía Briand adentrándose al bosque donde estaban ambos ultimate.

¿Quieren que les diga algo? — Fue lo primero que dijo Mastemon luego de salir de la nube de humo y tierra seguida de Dukemon. — Este trabajo es un asco — añade en voz alta.

Es un sentir que todos compartimos en este momento — menciona Mai con seriedad.

¿Qué sucedió en el túnel? — Preguntó Walker a la pelirroja.

Nos emboscaron y aprovecharon el lugar para intentar enterrarnos vivos — contestaba Hitomi sintiéndose molesta por todas las cosas que estaban mal en esa supuesta casa de seguridad. — Este no es un lugar seguro, debemos cambiar de sitio ya que nuestros enemigos parecen tener ventaja conociendo esta mansión y alrededores que nosotros.

Es más fácil decirlo que hacerlo — suspiró Masters apoyado en un pilar. — Queramos o no, un movimiento de ese tipo debe informarse a la central.

Tal vez haya un topo dentro de la central compartiendo información — sugirió Ethan con el ceño fruncido.

El grupo quedó en silencio cuando otro estruendo llamó su atención viendo a un grupo de pequeñas naves con tentáculos rodeando a Lucemon y sacándolo de la mansión por el techo. Un suspiro colectivo se hizo presente al ver que los problemas no habían acabado.​

***
Everyday Everyday Blair Blair Luigi Luigi
 

Blair

So tired.
Administrador

El grupo estaba por movilizarse cuando Crescemon se movió hacia el frente, mirando sobre su hombro rápidamente y clavando sus ojos en su tamer. La coneja estaba evidentemente colérica, fastidiada con la situación, harta de sus enemigos, enojada con la mala organización de la Central o Digital Security, quien sea que hubiera puesto a Mai y al resto en esa posición.
Déjame encargarme de esto. — Más que una petición fue casi una exigencia. La tipo data miró rápidamente al resto, notando cansancio y heridas que debió haber evitado, al menos algunas de éstas; se sentía parcialmente responsable por el escape de Hydramon, mismo que hubo causado más estragos para el resto de los miembros de esa misión. — Terminaré lo que todos ustedes iniciaron. — Aseguró con firmeza, Hitomi buscó con la mirada a sus compañeros de misión, quienes no parecieron estar en contra de aquello, pero a la vez estaban alerta por si algo salía mal.

El cuerpo de Crescemon brilló para convertirse en Dianamon y acto seguido volvió a brillar mientras saltaba por la ventana, colgándose de los tentáculos que amenazaban con llevarse a Lucemon. Una vez el brillo se apagó, pudieron ver el cuerpo recién evolucionado de la coneja - su armadura era de color dorado, ahora tenía una larga trenza rosada y una especie de media luna igualmente dorada acompañaba su llegada.

Jougamon hizo girar el Gyokuto, la luna se movió rápidamente y comenzó a generar heridas y cortadas en los invasores. Oblivimon se vio forzado a soltar al ángel, mientras que los enviados por la Central se encargaron de meterlo de nuevo a la mansión, liberando el campo de batalla para permitirle mayor libertad a la coneja. Selene saltó y la luna se “equipó” en su pierna, golpeando con este al perfect.

La coneja hizo un gesto de molestia, golpeando nuevamente a Oblivimon y apresurándose a atacar de manera intensa y constante; se movió ágilmente para evitar un rayo láser que el digimon contrario intentó disparar sobre ella, tras lo que se sostuvo de uno de los tentáculos y se impulsó de este, “aventando” su cuerpo en contra del Perfect. Los pies de Jougamon dieron de lleno contra Oblivimon, rematando luego con un golpe intenso del Gyokuto; el sonido que se escuchó tras el impacto fue tal que más de uno se sorprendió, además de ver cómo el cuerpo del enemigo se impulso más hacia el cielo debido a la fuerza. Oblivimon pareció “trabarse” por un momento, tras lo que terminó por desaparecer.
Tch. — El tamer renegado buscaba retroceder, sin embargo la coneja cortó distancias velozmente, siendo acompañada por Sakuyamon. El par de ultimate sostuvo al humano, evitando que huyera luego del ataque fallido y acto seguido, volvieron a la mansión con el humano retenido.
Eso fue rápido — concedió Ethan, no olvidándose aún del enojo por la “desaparición” ocurrida más temprano.
Solo terminé lo que ustedes empezaron. — Replicó Jougamon, volteando a ver a la sacerdotisa, quien en turno paseó su mirada por el grupo de tamers.
Iré a asegurarme que no haya más renegados en la zona, aunque no vi a ninguno mientras peleábamos, bueno, además de este. — La de armadura dorada se aseguró de que el humano estuviera asegurado por los enviados de la Central y acto seguido se retiró.

[...]

Entonces, ¿ya empezarás a hablar? — Walker sostenía al varón del cuello de su camisa, pero el otro simplemente atinó a escupirle en la cara sin emitir palabra alguna. La consecuencia a aquel acto vino de inmediato, el puño del Shogun se hundió de manera violenta en el abdomen del otro, provocando que éste comenzara a toser y escupir en su sitio, doblándose lo poco que le permitían las sogas y la silla.
¿No se supone que siguen la ley?
Te falla muchísimo la información si pensabas que podrías escupirme sin que hubiera represalias. — El varón utilizó un pañuelo que Hitomi le dio para limpiarse el rostro, la pelirroja yacía de brazos cruzados, a un lado de ella se encontraba Masters y finalmente Briand, quien parecía ser capaz de asesinar a alguien con tan solo respirarle encima.
Te recomiendo que nos digas lo que sabes. — Kyle alzó la voz esta vez, aunque Ethan era quien “dirigía” la interrogación, siendo el que se encontraba directamente frente al renegado.
¿Ahora van a jugar el policía bueno y el malo? — Soltó el otro entre respiraciones forzadas, aún sintiéndose incapaz de ingresar suficiente aire a su sistema luego del golpe.
No, te irás a la cárcel de todos modos. — La voz tajante de la pelirrosa se dejó escuchar, estaba furiosa con Kyle por haberse puesto en peligro, pero aún más con el idiota que le había tirado un túnel encima. Vesta avanzó ligeramente, poniéndose a un lado de Walker y mirando fijamente al renegado.
Si nos das la información que necesitamos, me aseguraré personalmente de que llegues vivo a la cárcel. Caso contrario, bueno, los túneles se caen, ¿no? La mansión también podría hacerlo.

[...]

¿Están bien? — Lucemon pareció finalmente romper el silencio que rodeaba al par de tamer. Los más jóvenes del grupo habían sido “relegados” a continuar con la guardia que acompañaba al ángel y éstos, en turno, parecían ligeramente distraídos por la curiosidad de lo que estuviera ocurriendo en la ala opuesta de la mansión. Obviamente no escuchaban nada, pero quizá apostaban con mantener el silencio para, por accidente, escuchar lo que ocurría con el renegado.
Sí, ¿tú? Esos tentáculos te apretaron bastante. — Elizabeth fue quien contestó, mirando suavemente al digimon que cuidaban.
No fue nada, además lo detuvieron pronto. — Lucemon sonrió, tras lo que se sentó sobre una mesa, moviendo ligeramente sus alas. — ¿Qué más pueden decirme sobre ustedes?


Relikt Relikt Everyday Everyday Luigi Luigi lento pero seguro
 
OP
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Everyday

Everyday

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Un trío de Blimpmon descendieron en las cercanías de la mansión y de ellos bajaron varios Digimon y un par de humanos, todos ellos llevaban en sus cuerpos alguna prenda u objeto donde iba impreso el escudo de la Digital Security. Habían acudido en respuesta al reporte que se les entregó sobre el sorpresivo asalto, tal y como lo indicaban las instrucciones de la Central y de la DS.

Resaltaba quién era la figura al mando del personal: una mujer rubia con una cicatriz que atravesaba su rostro de un extremo al otro. Fue esta quién se acercó al grupo de Tamers encargados de custodiar a Lucemon, mientras el resto de su personal se dispersaba por la zona, algunos de ellos atendiendo a los Hi-Commandramon que resultaron heridos durante el anterior enfrentamiento.

—Soy Miheria, agente de la Digital Security —se presentó en un tono seco, más por obligación que por cortesía—, me enviaron por el renegado.

—Antes de eso, nos gustaría discutir con ustedes algunas cosas —se apresuró a decir Kyle—. Este sitio no fue mapeado de manera correcta, ¿sabían que había un túnel que conducía a mitad del bosque?, solo estaba sellado con tablas, cualquiera podría haber accedido por el.

—¿Y a quién se le ocurrió la genial idea de darnos un montón de Adults como apoyo?
—Ethan ladeó la cabeza—. Un simple Perfect fue suficiente para romper su cerco de seguridad y muchos de ellos hubieran terminado en Digitamas si hubieran tenido que lidiar con los dos Ultimates que vinieron después.

Miheria les dedicó una mirada desinteresada.

—Solo vine por el renegado, pueden llevar sus quejas a cualquiera de nuestras sedes.

—Estamos arriesgando nuestras vidas aquí, ¿sabes? Y de paso, la seguridad de muchos inocentes
—Mai frunció el ceño—. Lo único que pedimos es que sean coherentes y hagan bien su trabajo, esta situación no es una cualquiera y lo sabes bien.

La rubia sostuvo una mirada silenciosa con la pelirroja por un par de segundos que se volvieron una eternidad.

—Digital Security debe lidiar con incontables asuntos, todos y cada uno de ellos tienen el potencial de dejar cicatrices en este mundo —Miheria les miró uno por uno—. Mis disculpas por no poderles enviar a nuestro mejor personal y por haber puesto sobre sus hombros una carga tan complicada como hacer una insignificante tarea de reconocimiento del terreno.

Dicho esto, la mujer avanzó sin más hacia el interior de la mansión, seguida por un trío de Cyberdramon. Los Tamers ahí reunidos intercambiaron miradas de desaprobación, y en el caso de Ethan de una evidente molestia, sin embargo cualquier pensamiento decidieron guardárselos para sí mismos. Mai se apresuró a seguirla y pronto fue alcanzada por el resto de sus compañeros.

—El sujeto dijo pertenecer a Decay —comenzó Hitomi—, ¿qué puedes decirnos al respecto?

Al principio Miheria se quedó callada, difícil sería saber si solo estaba recorriendo los pasillos de su memoria en búsqueda de la respuesta o si tenía la intención de ignorarlos, pero al final decidió compartirles algo de información.

—Son una Guild bastante peligrosa del Bajo Mundo, ellos tuvieron en su poder a Lucemon y experimentaban con él en una instalación.

—Dinos algo que no sepamos
—soltó Kyle—. Por cierto, lo tenemos en esa habitación —señaló con su dedo índice.

La rubia paró en seco, quedando de frente justo frente a la puerta indicada.

—No hay nada más que decir —miró por encima de su hombro a nadie en particular—. Así de escurridizos han sido esos malnacidos durante todos estos años —giró la perilla y empujó la puerta.

[. . .]

—Ooh.

Los ojos de Lucemon estaban abiertos de par en par, admirando con lujo de detalle las imágenes que se proyectaban en la pantalla de la D-Terminal de Elizabeth: se trataba de una colección de fotografías, la mayoría de graffitis realizado por sus amigos digitales y demás arte urbano que encontró durante sus viajes.

—¿Te gustan? —la fémina esbozó una sonrisa al notar que la atención del sagrado no se apartaba de la pantalla, este por fin pudo hacerlo y asintió con energía.

—S-sí, ¿cómo es que pueden pintar las paredes?, pensaba que solo podía pintarse sobre una hoja, o un lienzo.

—Ah, bueno, existe algo llamada pintura en aerosol…
—se quedó pensativa al notar la confusión en el rostro del Digimon—. Creo que sería más fácil si te lo mostrase —suspiró—. Pero no creo que haya latas de pintura aquí, tendríamos que traerlas de la ciudad y dudo que los demás acepten que uno de nosotros se vaya solo por algo tan trivial —se quedó pensativa.

—Podríamos buscar acuarelas o crayones —sugirió Gabu—, sé que no es lo mismo, pero le daría una idea a Lucemon de cómo se crean los grafitis.

—Pero yo quiero ver esta pintura en aerosol y pintar en una pared
—dijo el ángel, en tono suplicante. Elizabeth iba a contestarle, pero el sonido de la puerta abriéndose hizo que se girara para ver a Matthew y Zubamon ingresar a la habitación.

—La Digital Security ya se está llevando al rufián que los demás atraparon durante el ataque —asintió con orgullo Excalibur—. Ellos se encargaran de seguir interrogándolo, en el mejor de los casos, sabremos más sobre ellos y si es que tenían más planes bajo la manga.

—Aunque al final pudieron sacarle poca información
—añadió el canadiense—. Parece ser que forma parte de una Guild criminal llamada Decay —miró a Lucemon—. Han estado en el radar de la DS por un largo rato, son peligrosos.

—Pues tengo entendido que no fueron un gran desafío para los demás, así que bien la DS podría estar solo exagerando
—la pelinegra se encogió de hombros—. Por cierto, Matt, hay algo que nos gustaría hacer y necesito de tu ayuda.

El canadiense la miró, curioso.

[. . .]

—¿Qué quieren hacer qué?

Matthew estaba encogido de hombros y con una sonrisa nerviosa, una mueca que en realidad podría traducirse a un “tragame tierra”, mientras las miradas llenas de incredulidad de Ethan y Kyle estaban fijas en su persona.

—P-pensamos que sería buena idea llevar a Lucemon a la ciudad, para que ya saben… conozca algo más sobre el mundo. Así no le será tan difícil incorporarse cuando su encierro termine.

Aquello hizo que ambos castaños intercambiasen una fugaz mirada. El futuro de Lucemon seguía siendo incierto, aunque hasta ahora el ángel había demostrado no tener intención de volver con quienes fueron sus captores, o incluso buscar la libertad por su propia mano, aún estaba el pequeño detalle de que su destino recaía en la decisión de personajes muy superiores a organizaciones como la Central de Tamers o incluso la propia Digital Security.

—¿Sabes qué?, creo que tienen algo de razón —Walker suspiró—, de todas formas, esta mansión es tan segura como estar en campo abierto —miró a Masters—, además, si Lucemon en realidad planea escapar lo haría en una situación como esta, así que podremos saber si el angelito está colaborando por decisión propia o solo estaba esperando una oportunidad para actuar.

Kyle se quedó un instante pensativo, después pudo vérsele fruncir el ceño y soltar un resoplido por la nariz.

—¿Su-sucede algo, Kyle? —preguntó Collins. El aludido movió su mano para restarle importancia al asunto.

—Es Grottomon... insiste con lo de acabar con Lucemon. Pero creo que tienen un buen punto ahí.

Relikt Relikt Luigi Luigi Blair Blair
 

Luigi

Digimon Tamer/Pokemon Trainer

Conforme avanzaban por las calles de Holy Angel Citadel, los ojos de Lucemon brillaban con emoción visible al ver sus alrededores: la cantidad de edificios, Digimon y humanos caminando como si fura lo más normal en el mundo. Obviamente pudo notar algunas miradas de confusión en algunos humanos y Digimon, que evidentemente no estaban al tanto de la leyenda de los Juttoushi y "El otro" mientras que otros más claramente tenían una expresión pálida y de pánico visible al reconocer al Child. Por dentro, aquello lo dolía: si bien estaba al tanto de lo que había sucedido durante la época de los Juttoushi y el destino final de "El otro", Lucemon se preguntaba porque parecían proyectar en el las tragedias del pasado como si hubiera sido el responsable.

-Yo… solo quiero que no me van con miedo -fue un susurró tenue que salió de los labios de Lucemon, uno tan suave que perfectamente pudo perderse en las infinitas corrientes de viento del Digital World.

-No es necesario que les pongas atención -Elizabeth, que iba a un lado del Child, fue veloz al ver el repentino cambio en el semblante de Lucemon. -Si, puede que ahora muchos te vean de esa forma, pero si te esfuerzas y haces lo correcto, esas miradas se convertirán en miradas de respeto -agregó la de cabellos negros, con una mano en su cintura.

-¡Exacto! -se apresuró a complementar Matt las palabras de su pareja, riendo nerviosamente antes de lograr ordenar sus pensamientos. -Como dice Liz, va a llegar el momento donde los demás van a poder ver que eres un buen Digimon y que realmente tienes un deseo de proteger a los inocentes -intentó Collins hacer sentir mejor al Child.

Lucemon se quedó en silencio, viendo a los dos humanos que estaban con el en esos momentos. Black Gabumon sonrió y asintió al igual que Zubamon. Mientras que Ludomon simplemente hizo un gesto afirmativo con el rostro. A unos metros, un silencioso WarGreymon, el compañero de Elizabeth que estaba fungiendo como el guardaespaldas publico del grupo, lo observó, sus ojos verdes posados en el Digimon sagrado.

-Si tienes el poder para proteger a otros, entonces úsalo para eso -Excalibur sonrió de oreja a oreja antes de cruzarse de brazos. -Si alguien necesita tu ayuda, no dudes en darles una mano.

-Correcto. Y a veces no tiene que ser con actos que sean salvar al mundo. A veces cosas sencillas como ayudar a una persona o Digimon perdido en la ciudad y dándoles una dirección funciona -
Gabu también decidió darle palabras de aliento a Lucemon. -Las buenas acciones no se miden si son grandes o pequeñas. A veces un simple buen gesto puede hacer la diferencia para una alguien.

-Es como dicen ellos -finalmente el Dragon Man decidió compartir palabras, viendo que iba a ser necesario intervenir en la conversación. -Todo viaje empieza con un paso y tu ya estas dando los tuyos Lucemon. A donde te vaya a llevar tu viaje, es una decisión que solo puedes tomar tú -explicó con serenidad el Ultimate. -Pero también debes tener el cuenta que, aunque puedas tener buenas intenciones, si los métodos que usas no son los correctos, incluso un viaje que empezó con las mejores de las intenciones puede tener un final trágico -WarGreymon se quedó en silencio luego de aquello, cerrando los ojos por un instante de tiempo y recordando sus preciadas memorias.

-Parece que hablas por experiencia -se atrevió a preguntar Lucemon al Ultimate: en el poco tiempo que llevaba de conocer a sus guardianes, ya tenía una idea bastante clara sobre sus personalidades.

-En efecto, te hablo por experiencias personales vividas -fueron las únicas palabras de WarGreymon hacía Lucemon respecto al tema.

-Bueno, suficiente de conversaciones deprimentes -Hale se cruzó de brazos y posó su atención en los demás. -Estamos aquí porque vamos a llevar a Lucemon a ver como se hace un Graffiti en un muro -les recordó con una sonrisa leve. -Y justamente la Citadela a designado un espacio publico para que los artistas dejen salir su arte urbano.

[…]​

Mientras que Matthew, Elizabeth, Gabumon, Zubamon, Ludomon y WarGreymon fungían como la guardia publica de Lucemon, el resto de Tamers se encontraban movilizándose cerca de ellos pero sin levantar sospechas y a distancias prudenciales, examinando los alrededores y listos para reaccionar en caso de que fuera necesaria su intervención.

Obviamente, tuvieron que discutir por horas para obtener el permiso para que Lucemon pudiera dar un paseo por la ciudad, permiso que fue otorgado cuatro días después del incidente en la mansión, y si bien Mai no fue la partidaria más grande del plan, entendía el punto que indicaban Elizabeth y Matthew: necesitaban que Lucemon conociera el mundo directamente y verlo interactuar con sus alrededores y su proceso de toma de decisiones para poder ver si realmente era una amenaza o solo un Digimon victima de las circunstancias y con la mala fortuna de cargar los pecados de otros.

-Todo en orden por mi lado -Kyle y Blue se encontraban en mirando con atención en una de las intersecciones por las cuales Collins y Hales iban a llevar a Lucemon a la Plaza de Arte Publico de Holy Angel Citadel.

-No veo nada anormal -agregó Guilmon X, sus ojos amarillos puestos en la multitud, buscando algo que estuviera fuera de lugar.

Kyle simplemente asintió, llevando una mano al comunicador que tenía puesto y dar una actualización de la ruta a los demás.

[…]​

-Ryu y yo estamos cerca de la Plaza y no se ve nada fuera de lo normal… a excepción de mimos, tipos vestidos y pintados de dorado y a una tipa que se la esta llevando seguridad por intentar hacer nude-body painting en publico -Ethan se llevó una mano al rostro al recordar la vergonzosa escena. -Seguimos a la espera de ver a Lucemon y a los niños llegar al punto -agregó antes de suspirar con fastidio.

-Mi Shogun, vengo de hablar con uno de los guardias de seguridad de la plaza y dicen que no han habido más inconvenientes salvo el de la señorita que arrestaron por actos indecorosos en publico -le comento Ryudamon a Ethan, que solamente asintió a las palabras de Ryu.

-Solo esperemos que este sea un día normal sin problemas -se quejo Walker antes de volver a su deber.

[…]​

-Sigo sin creer que esto sea una mejor idea que lo que nos sugirió Digital Security y que entre nosotros hubiéramos pensado una mejor ruta que ellos -dejó salir Hitomi con molestia: y no era por el hecho de que Lucemon estuviera al aire, libre. Eso era comprensible y eran algo con lo que iban a tener que lidiar tarde o temprano y le parecía excelente una visita y tour guiado para el Digimon.

Lo que la tenía de mal humor es que la ruta que uno de los agentes de DS les trató obligar a seguir buscaba que Lucemon pasara por una zona de la Citadela donde recientemente habían sucedido disturbios de un grupo de Digimon Sagrados con tendencias supremacistas que habían estado agrediendo a Digimon Virus o de apariencia "no grata" para un lugar sagrado como la Citadela.

Lleva a Lucemon allí era casi pedir a gritos un disturbio de proporciones apocalípticas.

La pelirroja no pudo evitar dibujar una leve sonrisa al recordar como Masters y Walker al escuchar las palabras del prepotente Expert lo hicieron lanzado por una de las ventanas de la sala hacía el jardín, como si fuera una bolsa de basura.

-Mai, todo en orden por aquí -dejó salir Coronamon, llamando la atención de la chica. Esta asintió y llevó su mirada a uno de los tejados, observando a Sakuyamon monitorear desde allí los movimientos de la zona mientras que Lopmon aprovechaba su tamaño y forma para ver los alrededores sin levantar sospechas.

-Siegfried te juro que si me entero que tu has metido mano en todo este caos te rompo los dientes de un puñetazo -dejó salir con frustración Mai, llevando sus labios una taza humeante a sus labios y beber su contenido: la pelirroja se encontraba sentada en una cafetería al aire libre para ver los alrededores y verificar que en cuanto Matthew y Elizabeth pasaran por allí con Lucemon no hubieran problemas.

[…]​

-Kath… ¿segura que no puedo poner a este tonto dentro de una caja de regalos y enviarla por correo a WWW Continent? -se quejó Whisper al ver a Luxmon recitar de memoria el juramento de los Virus Busters.

-No Whispers, no puedes -dejó salir fastidiada la de cabellera rosada: primero estaba el hecho de que a su prometido casi lo enterraron vivo por culpa de la negligencia de los encargados de haber revisado el terreno. Y ahora tenía que soportar el hecho de que Whispers no quería ver a Luxmon ni el pintura y había empezado a decir ideas para deshacerse del pequeña, con cada una siendo más disparatada que la anterior.

-Todo parece verse normal por esta zona de la ciudad, señorita Kathleen -dijo con orgullo Luxmon, inflando su pecho como si fuera uno de los tantos Angemon guardianes de la ciudad. -También si gustan les puedo hablar sobre la historia de los Virus Busters y varios de los Digimon Sagrados que han pasado por sus filas.

-Demon dame paciencia porque estoy a nada de estrangularlo -
Whispers puso los ojos en blanco y la monja se vio a si misma ahorcando con sus propias manos al pequeño Digimon sagradado que les acompañaba.

[…]​

-Vaya, se ve asombroso -dejó salir de su boca Lucemon al ver la amplia plaza a la que llegaron, donde habían esculturas y varias paredes llenas de pintura y otras vacías que estaban a la espera de ser coloreadas. -¿Es aquí donde vas a enseñarme a pintar con aerosol, Elizabeth?

-Así es, bienvenido a la Plaza de Arte Publico de Holy Angel Citadel.



Everyday Everyday Blair Blair Relikt Relikt no estaba muerto andaba de parranda(?
 

Relikt

Cosa del Mal
Había varios grupos de Tamers y Digimon que se encontraban en la plaza, algunos admiraban las pinturas, grafitis y esculturas que había en el lugar mientras que otros ponían en practica su arte. Elizabeth, Matt y compañía recorrieron el sitio en busca de un espacio libre donde Lucemon pudiese sentirse cómodo, por lo que terminaron por ubicar un amplio rincón con buena luz en el cual podrían hacer algo grande.

Este es un buen lugar — mencionaba Hale dejando en el suelo su mochila donde había llevado sus pinturas en aerosol. — Nos da suficiente espacio para hacer algo grande.

¿Qué tan grande? — Preguntó el ángel Digimon junto a Elizabeth mirando la pared vacía.

Todo el espacio — dijeron al unísono la de cabello negro y sus dos Digimon compañeros, lo cual hizo reír a Lucemon ya que vio que tanto conocían Nótt y Jawzarh a su Tamer.

¿Y si no alcanzan los aerosoles que tienes para todo este espacio? — Habló Matt viendo como su novia sacaba las latas de su mochila colocándolas en fila.

Alcanzaran, no es mi primer trabajo, Matt — decía la chica gótica incorporándose mientras ataba su cabello en una cola alta. — Bien, es hora de que tomen un aerosol.

¿Qué vamos a pintar? — Preguntaba Excalibur tomando un aerosol de color amarillo.

¿Qué tal la visión de cada uno sobre lo que consideramos fortaleza y protección? — Sugirió Gabu mientras se quedaba con el aerosol de color azul oscuro.

Es una buena idea — asintió Ludomon que recibía de Matt una lata de color verde.

Pero… yo no estoy seguro de saberlo — dijo Lucemon mirando las latas de aerosol restantes.

Solo haz lo que sientas en tu corazón, no tiene que tener sentido para los demás mientras lo tenga para ti — comentaba Elizabeth dándole un aerosol blanco.

Mientras el pequeño grupo se ponía manos a la obra, WarGreymon se mantenía alerta ante cualquier posible eventualidad, notando algunas miradas que se fijaban en Lucemon pero luego la desviaban para luego murmurar entre ellos, a pesar de eso, Jawzarh no percibía alguna mala intención contra el Child que custodiaban.

No muy lejos en cuatro puntos estratégicos se encontraban los demás miembros del grupo observando los alrededores, las personas y los Digimon que había en el lugar.

[…]

En una cafetería cercana a la plaza, estaba cierto miembro de Decay que observaba a Lucemon, había sido casualidad aquel encuentro a pesar de conocer que el ángel Digimon estaba en la ciudadela. Un par de horas antes había sido informado del arresto de uno de sus compañeros, por lo que no tuvo que imaginarse el humor en el cual se podría encontrar su líder, ya que este había enviado un mensaje poco amistoso sobre lo inútiles que eran al no poder hacer el trabajo pedido. El moreno tomó un sorbo de su café y comenzó a dar aviso a sus compañeros que se encontraban en las cercanías por medio de su D-terminal, con suerte, podrían armar un jaleo lo suficientemente grande como para forzar al grupo contratado por la Central a distanciarse y así poder recuperar a Lucemon.

Mientras terminaba de usar su dispositivo de comunicación, este notó a Ethan y Mai por los alrededores por lo que dudó que dos Tamers de notable renombre estuvieran solo mirando las obras de arte en medio de sus posibles vacaciones.

¿Cómo procedemos? — Preguntó el Bakumon que acompañaba al Tamer de piel oscura.

Tendremos que esperar, no podremos hacerlo solos, no con esos Chief tan cerca — decía el miembro de Decay mientras terminaba su café.

¿Qué tal si conseguimos la ayuda de los supremacistas locos a unas calles de aquí? — Propuso el Digimon sagrado señalando con la barbilla hacia una de las calles.

El chico permaneció en silencio y asintió.

Podría funcionar — murmuró apartando la mirada de Lucemon. — Evita mirar al objetivo, ese WarGreymon parece estar asegurándose de cualquier mirada extraña hacia ese grupo.

Entendido — respondió Bakumon.

Ambos salieron de la cafetería con normalidad, adentrándose entre la multitud y evitando el escaneo visual de Jawzarh.



[…]

Para tener una mejor vista del lugar, Kathleen había optado por subir a la azotea de uno de los edificios que rodeaban la plaza de arte público. La francesa observaba en silencio el movimiento de las personas, por su parte, Whisper era abrumado con información de los Virus Busters que no había pedido. Todo parecía normal para la de cabello rosa por lo que se giró hacia Sistermon Blanc que estaba a segundos de ahorcar a Luxmon.

Si fueras a secuestrar a alguien en un lugar así, ¿cómo lo harías? — Preguntaba Briand.

¿Yo? — Habló el Child sagrado señalándose a sí mismo.

Obvio que me está preguntando a mí, tarado — decía Whisper haciendo a un lado bruscamente a Luxmon. — Si no supiera el número exacto de guardianes, usaría a los estorbos de alrededor.

Eso es cruel — dijo el pequeño ángel con desaprobación.

Gracias — sonrió la monja tomando por sorpresa al otro Child. — Como sea, dudo que alguien se arme de valor en apoyarlos, sobre todo si conoce la historia de Lucemon. Los estorbos correrían como Cockatrimon sin cabeza dándoles ventaja ya que ustedes estarían intentando protegerlos y proteger al angelito.

Kathleen asiente en silencio mientras le envía un mensaje a todos sobre lo que pudiese suceder.

[…]

Es probable que, si algo ocurre, los de la DS y el alcalde nos van a señalar por una acción tan temeraria — comentaba Ryu que se encontraba junto a Ethan mirando un mural donde había ángeles Digimon pintados. — Dudo que estén felices con nosotros luego de hacer volar por la ventana a aquel sujeto.

Tu mismo has visto la forma en la que están llevando todo esto — mencionaba el californiano frunciendo el ceño mientras leía el mensaje recibido en su D-terminal. — A mi tampoco me agrada la idea de estar expuestos, pero es mejor a que intenten enterrarnos vivos en aquella mansión, la cual conocen mejor los renegados que nosotros.

Ryudamon suspiró dándole la razón a su Tamer, después de todo, la DS y la Central parecían estar intentando hacer que no tuviesen otra opción más que morir o plantearse deshacerse de Lucemon debido al peligro que suponía para todos.

[…]

Mai y sus compañeros se habían escondido en un callejón luego de revisar el perímetro. La pelirroja leía su D-terminal en silencio y respondiendo el mensaje para después alzar la mirada a la pequeña multitud que admiraba o realizaba alguna nueva hora de arte para exhibir.

Si algo ocurre nos haremos cargo de la seguridad de los civiles — hablaba Hitomi mientras guardaba su dispositivo en el cinturón. — Elizabeth y Matt se encargarán de cubrir a Lucemon y llevarlo a un lugar seguro. Kyle, Ethan y Kathleen serán quienes mantendrán a raya a cualquiera que este atacando.

Entendido — asintió Sakuyamon atenta al entorno.

¿A dónde trasladaran a Lucemon? — Preguntó Coronamon que se había sentado encima de la tapa de un basurero.

Elizabeth mencionó tener un lugar a donde ir en caso de emergencia — respondió la pelirroja viendo a Lucemon pintar con aerosol el muro donde también Matt y los demás.

[…]

Por su parte, Kyle y Blue observaban una escultura donde solo había diferentes partes corporales de los diez guerreros legendarios, solo Masters podía escuchar las palabras llenas de indignación de Grottomon ya que a él solo le habían puesto la nariz.

¿Qué dice? — Preguntaba Azure al ver a su Tamer responder un mensaje en su D-terminal.

Coordinamos lo que haremos — mencionaba Kyle ignorando el monologo del espíritu sobre como aquella escultura era indignante. — Nos quedaremos al frente ante cualquier ataque.

"Insisto en que deberíamos deshacernos de esa bomba de tiempo" — habló Grottomon regresando su atención a Lucemon.

Por lo poco que lo hemos conocido, parece ser un buen Digimon — comentó el castaño viendo como Gabu, Excalibur y Matt intercambiaban colores con Lucemon.

"Eso es lo que les quiere hacer creer."

¿Qué es ese ruido? — Dijo Blue girándose mientras se escuchaba un alboroto proveniente de una de las calles aledañas. ​

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Everyday Everyday Luigi Luigi Blair Blair
 
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