Las calles secundarias de Oasis City estaban envueltas en una luz tenue, con faroles digitales marcando el camino. Pteromon y Bastemon avanzaban con rapidez, esquivando puestos y transeúntes, hasta que, al girar en una esquina, encontraron a Gazimon empujando el módulo con el prisionero.
-¡Gazimon! -Bastemon lo llamó, pero el traidor no detuvo su paso.
-Majestad… -dijo con una sonrisa torcida- No se ofenda, pero hay causas más… lucrativas-.
De la penumbra surgieron dos figuras imponentes: MetalPhantomon y Gigadramon, ambos Perfects, bloqueando el callejón como una muralla viviente. Tras ellos, sus tamers también emergieron, observando con desdén a Bastemon y Pteromon. El tamer de MetalPhantomon, con una mirada fría y calculadora, habló con voz grave:
-Den media vuelta y no se lastimarán-.
El tamer de Gigadramon, por su parte, apretó las manos sobre su guantelete y observó con desconfianza a Bastemon, como si medirla fuera lo único que quedaba por hacer.
Pteromon evaluó la situación en un segundo: dos Perfects, terreno estrecho, y Bastemon desarmada a su lado. No había forma de ganar sin ponerla en grave riesgo.
-Bastemon… -susurró él, retrocediendo un paso
-Mi prioridad eres usted-.
Sin esperar respuesta, desplegó sus alas y creó una ráfaga de viento con Wind Slicer, no para atacar, sino para levantar polvo y reducir la visibilidad. Tomó a Bastemon con sus garras y la elevó, ganando altura mientras los Perfects reaccionaban.
-¡Cobardes! -gritó el tamer de Gigadramon, mientras sus Digimon lanzaban ataques que destrozaban los muros laterales, sin lograr alcanzarlos.
En ese momento, dos nuevas figuras emergieron de la penumbra: Karatenmon y Asuramon, ambos Perfects, y los tamers que los acompañaban. Karatenmon lanzó una patada hacia el aire, demostrando su agilidad en un rápido giro de pierna, mientras Asuramon desenfundaba su espadón con una sonrisa cruel, preparándose para interceptar cualquier intento de fuga.
Pteromon voló alto, evitando los ataques, pero sabía que no podían seguir volando indefinidamente. La rapidez de Gigadramon y la agresividad de MetalPhantomon les estaban cerrando las rutas.
-¡Cobardes! -rugió el tamer de Gigadramon.
-¡No los dejéis escapar! -ordenó el tamer de MetalPhantomon, con los ojos brillando de odio.
En pocos segundos, Pteromon y Bastemon desaparecieron entre los techos de la ciudad, dejando atrás a Gazimon y sus aliados… y marcando el primer revés serio de la noche.
En uno de los patios interiores del palacio, Tatsuya terminaba de revisar el M.I.G., donde las señales de BlackMegaloGrowmon y SkullSatamon se habían desvanecido fuera del rango. Hackmon, aún con leves marcas del combate, permanecía atento a cualquier movimiento.
Un golpe de aire fuerte hizo que ambos levantaran la vista: Dvalin descendía, sosteniendo a Bastemon con cuidado. El ave aterrizó suavemente, dejando que la reina felina se pusiera de pie.
-¿Qué pasó? -preguntó Tatsuya de inmediato, acercándose.
-Gazimon no estaba solo. Dos Perfects: MetalPhantomon y Gigadramon. No podía enfrentarlos sin poner en riesgo a Bastemon-. Respondió Dvalin, aún jadeante,
-Vi su mirada, Tatsuya… no se trataba de un simple soborno. Está trabajando con esa Rogue Guild desde hace tiempo-.Bastemon apretó los puños.
-Si lo dejamos moverse libre, se va a atrincherar y cubrir sus huellas- Dainsleif dio un paso al frente.
Tatsuya asintió, pero mantuvo el tono bajo.
---------------------------------
El corazón de la Rogue Guild
El punto rojo del radar se detuvo en el límite del anillo industrial, en un sector olvidado de Oasis City donde las viejas fábricas digitales parecían dormidas. Tatsuya y Dainsleif, junto a Dvalin, se ocultaron en lo alto de un almacén derruido, con vista directa al lugar.
Frente a ellos, Gazimon pasó por una compuerta metálica parcialmente abierta, vigilada por Karatenmon y Asuramon. Karatenmon, con su postura erguida y ojos afilados, sostenía sus dos espadas listas, observando cada movimiento del traidor como si dudara de su lealtad. Asuramon, con su mirada implacable, permanecía calmado, evaluando cada ángulo, preparado para intervenir sin necesidad de armas.
Tras ellos, emergieron sus tamers: cada uno con uniforme oscuro y dispositivos avanzados que les permitían enmascarar parcialmente sus señales y monitorear cualquier intruso. Sus movimientos coordinados mostraban años de entrenamiento y confianza mutua.
Gazimon cruzó la puerta y, al instante, dos Perfects más se posicionaron en el interior: MetalPhantomon y Gigadramon, ambos acompañados de sus tamers. Cada Digimon mantenía una postura defensiva, como guardianes de una fortaleza, mientras sus tamers ajustaban pantallas holográficas y analizaban rutas de escape, asegurando que ningún observador externo pudiera descubrir su operación.
-Puedo ver al menos cuatro Digimon y sus tamers claramente dentro… y otras señales que aparecen y desaparecen rápido. -Su mirada recorría cada sombra, cada movimiento sutil
- Están usando dispositivos para ocultar o confundir su presencia. -Dvalin bajó el tono de voz al mínimo, desplegando sus alas para ganar altura y un ángulo de observación perfecto.
-Esto no es un escondite cualquiera. Han tomado un complejo entero y lo han preparado para cualquier intrusión-Dainsleif, observando desde otra cobertura, frunció el ceño, percibiendo la coordinación impecable entre los Digimon y sus tamers.
Desde una ventana rota se alcanzaba a ver el interior: un espacio amplio con mesas improvisadas, cajas de provisiones, y un panel holográfico donde los tamers de MetalPhantomon y Gigadramon discutían estrategias con gestos rápidos. Gazimon se movía con confianza, protegido por el aura intimidante de los Perfects.
Bastemon, observando desde el palacio mediante el M.I.G., respiró hondo. Por seguridad, había quedado bajo resguardo en el palacio; la misión ahora era 100 % encubierta y confiando que DS hará su parte del trabajo.
-Hagan lo que sea necesario. Pero recupérenlo vivo. Quiero respuestas… y quiero que esta vez no se les escape - Esta orden pareció más una súplica.
-Entraremos por los túneles de mantenimiento, desde el distrito mecánico. Cortaremos comunicaciones y bloquearemos salidas estratégicas. Nadie dentro sabrá que los estamos observando-. Tatsuya ajustó la proyección del radar, marcando rutas de vigilancia y puntos de cobertura.
-Yo cubriré desde arriba. Ninguna señal de Digimon o tamer se me escapa.-Dvalin, inclinando el vuelo, evaluaba las corrientes de aire y posibles refuerzos.
-Cada movimiento que hagan será registrado. No subestimen a nadie dentro, ni siquiera a los que parecen secundarios-añadió con calma Dainsleif, posado en un vigía metálico.
-Entonces será un ataque silencioso y calculado. La Rogue Guild no sabrá lo que los golpea hasta que sea demasiado tarde- Tatsuya cerró el visor del M.I.G., apretando los dientes.
El punto rojo en el radar avanzó, invisible para Gazimon y sus aliados, mientras la noche de Oasis City se teñía de sombras profundas y luces parpadeantes. La cacería apenas comenzaba, y esta vez no habría margen de error.
--------------------------
Sombras en Oasis City
La noche cubría Oasis City con su habitual mezcla de luces digitales y sombras profundas. El nipón ajustó el M.I.G. para proyectar en su visor un mapa tridimensional de la zona. Un punto rojo parpadeaba en movimiento constante: la señal de Gazimon.
-Está saliendo del distrito comercial… rumbo al anillo industrial -susurró Tatsuya, manteniendo la voz baja para que solo Dvalin y Dainsleif lo escucharan.
-Ese sector está casi desierto a estas horas. Perfecto para un intercambio o reunión sin testigos- Dainsleif frunció el ceño, posado en una viga metálica.
-Puedo cubrir toda la zona desde arriba. Ningún Digimon o tamer se me escapa- Dvalin, planeando sobre el callejón con sus alas extendidas, evaluaba rutas y corrientes de aire.
Tatsuya tomó un atajo por las callejuelas, manteniendo siempre una manzana de distancia para no ser detectado. Cada vez que el radar señalaba un cambio de dirección, ajustaban la ruta silenciosamente, moviéndose como sombras entre las luces de neón y los postes digitales.
De pronto, el punto rojo se detuvo. Tatsuya se agachó detrás de un contenedor metálico y ajustó el zoom del M.I.G.
-Está hablando con alguien… -susurró, observando la penumbra.
A través de las sombras, distinguieron a un humano con gabardina y visor táctico. A su lado, un Karatenmon erguido con sus dos espadas, y Asuramon, tranquilo pero implacable. Tras ellos, dos tamers avanzaban con dispositivos en mano, monitoreando cada ángulo.
-Otro escolta organizado. No es casualidad; cada movimiento está calculado-Dainsleif apretó los dientes.
Dvalin observó desde arriba, analizando los patrones de vigilancia y la interacción de los Perfects con sus tamers.
-Están usando rutas que evitan cámaras y zonas concurridas… demasiado planeado para ser improvisado-.
-No vamos a intervenir todavía. Quiero ver a dónde lo llevan y cómo interactúan todos los miembros de la Rogue Guild-
Tatsuya asintió, bajando la cabeza hacia el M.I.G.
---------------
Plan de Caza
En el salón de guerra del palacio, las luces estaban bajas y solo un holograma proyectado en la mesa central iluminaba el lugar. Un mapa tridimensional de Oasis City mostraba varios puntos rojos en el anillo industrial: las posiciones que Tatsuya y su equipo habían detectado.
Bastemon estaba sentada al frente, con expresión severa. A su lado, Tatsuya, Dainsleif y Dvalin, todavía con el cansancio de la noche anterior.
-Así que confirmamos -dijo Tatsuya, señalando el mapa
- que la Rogue Guild controla al menos un complejo entero en la zona industrial. Gazimon los condujo hasta allí. Hay mínimo seis tamers activos y ocho Digimon de nivel Perfect, sin contar al líder y quien sabe si hay más Ultimates-.
-No podemos ir directo. Si entramos de frente, se dispersan y desaparecen en segundos-intervino Dainsleif
-No quiero pánico en la ciudad. ¿Cómo piensas atacar sin que nadie lo note?-Bastemon miró al Tamer nipón.
Tatsuya giró el holograma, mostrando la red de túneles subterráneos que conectaban las fábricas antiguas.
-Las fábricas están conectadas por túneles de mantenimiento. Podemos entrar por un acceso oculto en el distrito mecánico. Si bloqueamos las salidas y cortamos su comunicación, estarán atrapados-.
-Yo puedo patrullar desde arriba para evitar que reciban refuerzos- Dvalin asintió, evaluando la cobertura aérea.
-Quiero que Gazimon sea capturado vivo. Y si puedes traer al líder… mejor- Bastemon se inclinó hacia delante, con el ceño fruncido.
-Entonces tendremos que dividirnos: un equipo de contención y otro de captura. Digital Security solo puede ayudarnos en el perímetro, pero no dentro del complejo - Tatsuya la miró con seriedad.
-Eso es suficiente -respondió Bastemon- Dentro, será su batalla-.
El holograma mostró el plan final: tres entradas marcadas, rutas de bloqueo y un punto de extracción rápida. La fecha estaba fijada: mañana, al caer la noche.
El equipo sabía que esta sería una operación de precisión: cualquier error, cualquier paso en falso, y Gazimon o los Perfects podrían escapar. Esta vez no habría margen para improvisaciones.